Lula: fervor popular y carisma
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Luiz Inácio Lula da Silva
A esa edad se mudó con su familia al estado de San Pablo, donde en 1963 comenzaría a trabajar como tornero mecánico y, cinco años después, ingresaría en el Sindicato de los Metalúrgicos.
En 1975 fue elegido presidente de ese gremio en la ciudad industrial de Sao Bernardo do Campo (cordón industrial de San Pablo), donde comenzó su resistencia a la dictadura militar a través de numerosas huelgas.
Quienes lo conocen desde esa época certifican su confesión de que, pese a lo que pensaban muchos, nunca fue un socialista adoctrinado sino, simplemente, un pragmático. Pese a ello, su pensamiento popular lo llevó a participar en 1980 de la fundación del Partido de los Trabajadores, que reunió a diversos grupos cristianos y marxistas de diversas extracciones.
En 1982 fue candidato a gobernador de San Pablo, ocasión en la que sufrió la primera de sus varias derrotas electorales. Con todo, fue elegido como diputado federal en 1986 con un número récord de votos y participó en la elaboración de la Constitución de 1988.
Derrotado en 1989 (por Fernando Collor) y en 1994 y 1998 (por Fernando Henrique Cardoso), llegó finalmente al poder en 2002, a la cabeza del PT, producto de una paciente construcción política.
No bien asumió, dio un giro al centro, lo que implicó el mantenimiento de la política económica ortodoxa heredada del gobierno de Cardoso y el desgajamiento de los sectores más radicalizados del PT. Pero ése no fue el rasgo más polémico de su gobierno, que debió enfrentar permanentes y serias denuncias de corrupción, tema que ha centrado el tramo final de la campaña.




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