Lula sí logra que lo vuelvan a elegir
La estrategia de golpear obsesivamente el parche de los escándalos de corrupción terminó siendo ruinosa para Geraldo Alckmin, el candidato socialdemócrata brasileño. Si todos los pronósticos se cumplen, y si nada realmente extraordinario ocurre entre hoy y el domingo, Lula da Silva será reelecto por un muy amplio margen de votos. La única preocupación que debe tener en mente en estas horas de vigilia el presidente pasa por cómo evitar que la oposición le arruine el festejo lanzando el mismo lunes una "tercera vuelta", esto es, poniéndolo otra vez a la defensiva con nuevas acusaciones. La racionalidad económica está garantizada. Pero el desafío es apurar reformas que permitan a la economía tomar más vuelo.
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El Tribunal Superior Electoral (TSE) prevé que tendrá 90% de los votos escrutados unas dos horas después del cierre de los colegios en Acre. En la primera vuelta, el Tribunal logró divulgar 90% de los votos computados un poco antes de esa hora gracias a la agilidad del sistema electrónico de votación y escrutinio de Brasil, que fue adoptado por otros países.
Pese a la obligatoriedad del voto, 16,75% de los electores se abstuvo en la primera vuelta, porcentaje inferior al de las elecciones parlamentarias de 2002 (17,74%). Los analistas no se atreven a afirmar si la abstención será mayor o menor en la segunda vuelta, ya que la polarización entre Lula y Alckmin es grande, pero la ventaja de Lula en los sondeos previos podría quitar estímulos a algunos electores.
En la primera ronda, la diferencia entre ambos fue de apenas siete puntos porcentuales. Lula obtuvo 46.662.365 votos (48,61%) y su rival, 39.968.369 (41,64%). Los otros cinco candidatos tuvieron una votación poco significativa. La senadora izquierdista Heloisa Helena alcanzó 6,85% de los votos, y el senador y ex ministro de Educación de Lula, Cristovam Buarque, 2,64%. La disputa por los diez gobiernos regionales que se decidirán en segunda vuelta también promete un duro duelo entre el oficialista Partido de los Trabajadores (PT), de Lula, y el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), de Alckmin y del ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).



