20 de julio 2005 - 00:00

"Madrasas" son cunas del extremismo islamista

Luke Harding, del diario británico «The Guardian», visitó la «madrasa» (escuela coránica) a la que asistió uno de los terroristas que atacaron Londres el 7-J. Recogió allí testimonios que abonan la idea de que esos centros son, en muchos casos, caldo de cultivo para el extremismo islámico y las prácticas de terrorismo suicida. A continuación, uno de los principales pasajes del interesante artículo.

Lahore, Pakistán - Estamos a muchos kilómetros de Leeds. El único parecido sería quizás el que proporciona la ropa, tendida en el balcón del piso superior de la mezquita.

En tierra, cientos de estudiantes se congregaban por la tarde para las oraciones del viernes. El cántico melifluo de Allahu Akbar (Alá es Grande) flotaba por debajo de un cielo blanco y cálido.


La «madrasa» de Yamia Naimiya es un colegio religioso como el que el año pasado visitó Shehzaad Tanweer, uno de los cuatro terroristas de Londres, y natural de Beeston, Leeds. Según su tío, Tanweer llegó a Lahore en diciembre pasado.

Persiste la sospecha de que fueron las experiencias de Tanweer en una escuela religiosa las que lo transformaron de alumno sin vocación en asesino integrista.

La semana pasada, una de las madrasas más radicales de Lahore aportaba algunas pistas sugestivas. Los estudiantes de Yamia Naimiya dijeron que no reconocían al joven Tanweer, de 22 años, cuando les mostramos su fotografía.

Pero, en cambio, los alegraba poder compartir su opinión sobre la Yihad (guerra santa) mundial y lo que consideran la lucha del mundo musulmán contra Estados Unidos y Gran Bretaña.

«Si se ha declarado que la sociedad está en guerra, y los no musulmanes están matando a los musulmanes, entonces los musulmanes tienen derecho a matar a los no musulmanes», dijo Hafiz Abdul Reman, un joven de 20 años de edad. « Tenemos derecho a defender a nuestros hermanos cuando se los asesina, ya sea en Afganistán, en Irak o en Cachemira», añadió.

Sin embargo, como muchos otros paquistaníes, Hafiz condena los atentados de Londres.

Hafiz tiene una habitación anexa a la mezquita y la comparte con otros tres estudiantes. Además de estudiar el Corán y levantarse a las cuatro y media de la mañana, juegan al frisbee, van a correr y discuten de fútbol.

«A mí me gusta Zidane. Creo que es mucho mejor que Beckham», dice
Nadim Rabani, compañero de cuarto de Hafiz.

Las autoridades dicen que hay 8.000 escuelas coránicas registradas y hasta 25.000 sin registrar, especialmente en las zonas tribales prohibidas próximas a la frontera con Afganistán.

• Unica esperanza

El sábado, Ahsan Sidiqi, director de otra madrasa de Lahore, la moderada Yamia Ashrafia, dijo que sería un error insinuar que todas las escuelas religiosas de Pakistánson un semillero de terroristas.

El sistema público de Educación en Pakistán es desastroso y para muchas familias humildes, las madrasas son la única esperanza de que sus hijos adquieran una formación.

«Tenemos a 2.500 alumnos estudiando aquí. Se les da comida, alojamiento y educación, todo ello gratis», dice.

«Sobrevivimos gracias a las donaciones benéficas.» ¿Y qué piensa de los atentados de Londres? «La
primera lección que impartimos aquí habla de amor, cariño y tolerancia

Sin embargo,
hay pruebas convincentes que relacionan a las madrasas de Pakistán con la lucha islamista en diferentes lugares: Afganistán, Cachemira, Chechenia, Bosnia y el centro de Asia.

Muchos de los «muyahidin» (combatientes islámicos) que, apoyados por Estados Unidos, combatieron contra los soviéticos en los años '80, estudiaban en las madrasas paquistaníes. Otro movimiento extremista, el de los talibanes, salió también de las polvorientas mezquitas de carretera de las provincias limítrofes de Pakistán.

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