El príncipe Henry de Inglaterra no tuvo una visita muy grata a Río de Janeiro.
El príncipe Harry de Inglaterra no la paso para nada bien durante su visita a Río de Janeiro, donde un grupo de manifestantes brasileños se sumaron al reclamo regional por Malvinas y, además, el cantante británico, Morrisey lo denostó en público al abrir su show en esa ciudad.
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Harry corrió una prueba atlética a beneficio en su segundo día de visita a Brasil, y durante su trayecto recibió una manifestación de un grupo de personas que presentaban consignas como "Las Islas Malvinas son Argentinas" y "No al colonialismo". El príncipe de 27años, hijo menor de Carlos y de la fallecida Lady Di, sufrió una protesta con manifestante que llevaban pancartas con las inscripciones "The Malvinas are argentinians" y "No Colonialism".
Frente al Pan de Azúcar, al borde de la bahía de Guanabara, el príncipe, tercero en la línea de sucesión del trono británico, jugó también al beach volley vistiendo una camiseta con los colores brasileños.
El príncipe, de 27 años, corrió 1.600 m en el parque de Flamengo, en medio de centenares de corredores debidamente acreditados para el acontecimiento. Su camiseta, que lucía los colores tradicionales de Brasil, mostraba en la espalda el número 11 y llevaba escrito su nombre en inglés: Harry.
Hettie Allisson, una inglesa que participó en la carrera con una máscara del príncipe Guillermo, su hermano mayor, contó que éste le había "pedido la máscara" y la había llevado "en la mano el resto de la carrera". Tras la carrera, jugó al rugby durante media hora con niños y adolescentes, también en el parque de Flamengo.
En la tarde del sábado, visitó la favela Complexo do Alemao, un conjunto de barrios pobres de 200.000 habitantes que fue "pacificado" a fines de 2011 después de que miles de soldados y policías expulsaran a traficantes de drogas.
Harry llegó en teleférico a la favela, donde rompió el protocolo al saludar a un habitante que gritaba su nombre detrás de una valla de protección, e inauguró un proyecto para Educap, un grupo de caridad administrado por los propios habitantes locales.
El príncipe llegó el viernes a Rio de Janeiro para lanzar la campaña GREAT del Reino Unido, en momentos en que la reina Isabel II celebra el 60 aniversario de su reinado y se apresta a albergar los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Según la prensa brasileña, Harry dijo que siempre quiso conocer Rio, "una ciudad mágica", que su padre -el príncipe Carlos- visitó en 1978. "Todavía no creo que estoy aquí. Durante años escuché hablar de este lugar extraordinario. En realidad, desde que mi padre me dijo que había bailado con una bonita chica llamada Pinah (reina de belleza de una escuela de samba). Parece que eso quedó grabado en mi espíritu. Pero todo en Rio da ganas de bailar", dijo.
El príncipe estará el domingo en Sao Paulo y Campinas, a 120 km de la capital económica de Brasil, donde asistirá a un partido de polo para recolectar fondos para Sentabale, su asociación caritativa en Lesotho.
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