Cientos de iraníes celebraron hoy el 24 aniversario del asalto y toma de la embajada de Estados Unidos, cuyo personal estuvo secuestrado durante 444 días.
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Los manifestantes, estudiantes universitarios en su mayoría, se concentraron frente al edificio de la antigua embajada -pues desde entonces EEUU no cuenta con legación diplomática en el país- y quemaron varias banderas norteamericanas, al tiempo que denunciaban la política de Washington e Israel.
La embajada estadounidense en Teherán fue tomada el 4 de noviembre de 1979 por estudiantes radicales, que secuestraron a 52 personas en su interior durante 444 días, al término de los cuales fueron puestos en libertad ilesos gracias a la mediación de Argelia.
La sede diplomática era entonces considerada un "nido de espías" después de que EEUU autorizase al Shah de Irán, Mohamed Reza Pahlavi -derrocado el mes de febrero del mismo año por la revolución islámica-, un visado de entrada a su territorio para seguir tratamiento médico.
Las relaciones entre Irán y EEUU aún sufren las consecuencias del clima de tensión creado por la toma de la embajada y el secuestro de su personal.
EEUU rompió entonces sus relaciones diplomáticas con Teherán, y aún no se han restablecido.
Las relaciones bilaterales han dado un nuevo giro desde que el presidente estadounidense, George W.Bush, clasificara en 2001 a Irán dentro de un "eje del mal", junto a Irak y Corea del Norte, por la supuesta implicación de estos países en la promoción del terrorismo y la posesión de armas de destrucción masiva.