Marchas en Grecia contra acuerdo con acreedores
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Los manifestantes temen que Grecia aplique un plan de ajuste para lograr un acuerdo con el FMI.
Luego de cuatro meses de complicadas e infructuosas negociaciones, el tiempo comienza a apremiar, ya que el programa de rescate expira el 30 de junio y, según todos los analistas, Grecia no podrá hacer frente a sus obligaciones si no consigue el dinero.
Sin los fondos, Grecia caería en default el mismo día 30, en que debe pagar 1.600 millones de euros al FMI, y esto a su provocaría su salida de la zona euro, según el peor escenario posible.
También luego de que Tsipras insistiera esta semana que aún es posible un acuerdo con los acreedores, unos 300 militantes del minoritario Partido Comunista griego ocuparon simbólicamente el Ministerio de Finanzas.
"La declaración del primer ministro acerca de un posible acuerdo y de que las cosas mejoran, es como una declaración de guerra a la clase trabajadora", dijo un manifestante en la puerta del Ministerio.
El grupo de manifestantes entró en el edificio a primera hora de la mañana y subió hasta la azotea, desde donde colgó una pancarta de 12 metros de longitud, en la que se podía leer: "Ya hemos derramado bastante sangre. Ya hemos pagado bastante".
En el cartel aparecían los rostros de los exprimeros ministros Yorgos Papandreu y Antonis Samaras, así como el de Tsipras, como firmantes del primero, segundo y tercer rescate, este último en alusión a que cualquier pacto que selle Atenas vendrá a equivaler a un programa de reformas como los anteriores.




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