11 de junio 2015 - 20:53

Marchas en Grecia contra acuerdo con acreedores

Los manifestantes temen que Grecia aplique un plan de ajuste para lograr un acuerdo con el FMI.
Los manifestantes temen que Grecia aplique un plan de ajuste para lograr un acuerdo con el FMI.
El sindicato de funcionarios griegos (Adedy) y la coalición de sindicatos próximos al partido comunista de Grecia (Pame) se manifestaron en Atenas contra las posibles medidas de ajuste en coincidencia con negociaciones entre el gobierno de izquierda del premier Alexis Tsipras y los acreedores internacionales.

Los sindicatos temen que el gobierno adopte nuevas medidas de ajuste para poder salir del apuro financiero y obtener el último tramo del préstamo de "rescate" otorgado por el FMI, la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE) antes de su expiración, a fin de mes, cuando el dinero ya no estará disponible.

Cientos de personas se manifestaron pacíficamente en una tarde de sol en la céntrica plaza Sintagma, frente al Parlamento griego, en respuesta a una convocatoria del sindicato Pame, mientras que cientos de personas más se congregaron en la zona de la Universidad de Atenas para una protesta de Adedy.

"El gobierno (...) no toma en consideración las necesidades reales de los trabajadores, los desempleados y los jubilados" en las propuestas formuladas en las negociaciones, dijo Adedy en un comunicado, citado por la agencia de noticias Europa Press.

Los ajuste aplicados por gobiernos anteriores, que impusieron importantes recortes en salarios y pensiones, causaron violentas manifestaciones en 2010 y 2012 en las que el actual partido en el gobierno, Syriza, jugó un importante papel como organizador.

Los acreedores internacionales exigen al gobierno de Tsipras una serie de medidas económicas a cambio de destrabar 7.200 millones de euros del último tramo del segundo programa de "rescate" aprobado para Grecia en 2011.

Luego de cuatro meses de complicadas e infructuosas negociaciones, el tiempo comienza a apremiar, ya que el programa de rescate expira el 30 de junio y, según todos los analistas, Grecia no podrá hacer frente a sus obligaciones si no consigue el dinero.

Sin los fondos, Grecia caería en default el mismo día 30, en que debe pagar 1.600 millones de euros al FMI, y esto a su provocaría su salida de la zona euro, según el peor escenario posible.

También luego de que Tsipras insistiera esta semana que aún es posible un acuerdo con los acreedores, unos 300 militantes del minoritario Partido Comunista griego ocuparon simbólicamente el Ministerio de Finanzas.

"La declaración del primer ministro acerca de un posible acuerdo y de que las cosas mejoran, es como una declaración de guerra a la clase trabajadora", dijo un manifestante en la puerta del Ministerio.

El grupo de manifestantes entró en el edificio a primera hora de la mañana y subió hasta la azotea, desde donde colgó una pancarta de 12 metros de longitud, en la que se podía leer: "Ya hemos derramado bastante sangre. Ya hemos pagado bastante".

En el cartel aparecían los rostros de los exprimeros ministros Yorgos Papandreu y Antonis Samaras, así como el de Tsipras, como firmantes del primero, segundo y tercer rescate, este último en alusión a que cualquier pacto que selle Atenas vendrá a equivaler a un programa de reformas como los anteriores.

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