Washington (ANSA, LF) - La Casa Blanca admitió haber rechazado en mayo de 2004 un pedido para triplicar el número de militares estadounidenses en Irak para liquidar la revuelta en ese país antes de que ésta adquiriese fuerza.
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El gobierno estadounidense ratificó una información divulgada por Paul Bremer, ex enviado del presidente George W. Bush en Irak durante 13 meses, desde mayo de 2003 a junio de 2004, en la fase de soberanía norteamericana. Bremer fue el encargado de realizar la solicitud a las autoridades militares estadounidenses y había hablado de esto a la cadena NBC, en vísperas de la salida de su libro sobre la experiencia iraquí. El ex funcionario sostenía que el nivel de las tropas debía haber sido llevado desde cerca de 145 mil hombres a casi medio millón y le explicó en ese momento los motivos al secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld.
El tema es políticamente sensible en Washington, ya que la oposición demócrata le reprocha a Bush no haber enviado a Irak el número suficiente de soldados y haber subestimado la peligrosidad de la resistencia.
Frente a esta información, el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClennan, ayer admitió que la solicitud fue hecha, pero sostuvo que era sólo una opción entre tantas. Finalmente, dijo que se decidió confiar en las determinaciones que pudieran tomar los comandantes sobre el terreno de operaciones.
Según el portavoz del Pentágono, Larry DiRita, Bremer habló de esta cuestión al entonces jefe del Estado Mayor de Defensa, el general Dick Myers, que sugirió a Rumsfeld no tocar el nivel de las tropas.
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