Varsovia y Roma (ANSA, Reuters) - Tras entregar numerosos indicios, Italia y Polonia oficializaron ayer su intención de retirarse de la coalición militar que ocupa Irak. Esto supone un severo golpe para la necesidad de EE.UU. de demostrar un frente internacional fuerte y unido para asegurar el éxito de la posguerra en ese país.
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Ambas naciones europeas aportan los contingentes más importantes de la coalición después de Estados Unidos y Gran Bretaña. Los militares polacos comandan a 8.500 hombres en la región centrosur de Irak, de los cuales 2.500 son del país centroeuropeo, mientras que los italianos suman 3.000 efectivos.
El presidente de Polonia, Aleksander Kwasniewski, aseguró ayer que el retiro de tropas polacas de Irak podrá realizarse a partir de enero de 2005. «El plan de retiro de las tropas polacas de Irak debería realizarse en enero, luego de las elecciones políticas en ese país», dijo Kwasniewski. «Polonia está interesada en el retiro de los soldados de Irak, pero en un modo responsable y no de un día para otro», subrayó.
Por su parte, el primer ministro, Marek Belka, se negó a precisar una fecha, pero indicó que la decisión no debe extenderseen el tiempo. El ministrode Defensa polaco, Jerzy Szmajdzinski, había abierto el debate el lunes, al decir que diciembre de 2005 era la fecha límite para el plan de retiro, lo que tomó por sorpresa a la Casa Blanca e incluso a miembros del gobierno polaco, como Belka, que se declaró no consultado por su ministro.
Szmajdzinski anticipó que el gobierno presentará la propuesta del retiro ante el Parlamento el 15 de octubre, tras reunirse con el subsecretario estadounidense de Defensa, Paul Wofowitz, quien visitó Varsovia. Diecisiete polacos, cuatro civiles y dieciséis militares han muerto en Irak desde la intervención armada en ese país. Según los últimos sondeos, más de 70% de los polacos se opone a la presencia de sus tropas en Irak.
Un porcentaje similar de rechazo se registra en la opinión pública italiana, sacudida por muertes de sus militares, y secuestros y asesinatos de civiles. En el caso del gobierno de Silvio Berlusconi, la situación es menos explícita. El ministro de Defensa, Antonio Martino, insistió en que la decisión de retirarse depende de un pedido del primer ministro iraquí, Iyad Allawi, pero no ocultó su deseo de que Allawi haga pública esa determinación.
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