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Unos 600 soldados mantienen cercada la Asamblea Legislativa, tomada por los efectivos que mantienen desde hace 6 días una huelga en reclamo de mejoras salariales.
Ese incremento de la inseguridad en Salvador, que se replica en otras grandes ciudades de Bahía, ha ocurrido pese al envío a ese estado de unos 3.000 soldados del Ejército, que se ocupan desde el pasado viernes de patrullar calles y avenidas.
La inseguridad ciudadana llevó al Gobierno de Estados Unidos, uno de los principales emisores de turistas a Brasil, a recomendar a sus ciudadanos que eviten viajar a Bahía "hasta que las condiciones de seguridad estén estabilizadas", según un comunicado de la embajada en Brasilia.
Los policías reclaman un alza salarial en torno al 30% y otras mejoras laborales, pero el Gobierno regional de Bahía sólo ofrece un 6,5 por ciento de aumento.
Otro punto en discusión ahora es una amplia amnistía exigida por los policías para aquellos que han respaldado la huelga, lo cual supondría dejar sin efecto las órdenes de captura que un tribunal ha dictado contra doce de los cabecillas de la protesta.
De esos doce agentes, hasta ahora sólo ha sido detenido uno y, según informó hoy en un comunicado el comité que dirige la huelga, los otros diez están "protegidos" en ciudades del interior del estado.
El único de los cabecillas de la protesta que se mantiene dentro de la sede legislativa regional es el exagente Marco Prisco, quien preside el sindicato de policías pese a que fue expulsado hace diez años de ese cuerpo, justamente por haber encabezado otra huelga.
"Sólo abandonaremos el edificio cuando el Gobierno acepte todas las reivindicaciones presentadas", dijo hoy en breves declaraciones a periodistas el líder del movimiento, quien subrayó que entre esas demandas figura una "amplia amnistía" para los organizadores de la protesta.
El propio gobernador, Jacques Wagner, quien ha vinculado a los huelguistas con muchos de los desmanes ocurridos en Salvador desde el pasado martes, ha reiterado que se opone a una amnistía, pues sostiene que "una cosa es una huelga y otra es el vandalismo, que no se puede tolerar ni perdonar".
El impacto económico que muchos temen que provoque la huelga a sólo dos semanas del concurrido carnaval de Salvador empezó a tomar cuerpo hoy, cuando la cantante Claudia Leitte anunció su decisión de suspender su agenda de presentaciones por tiempo indeterminado.
La famosa intérprete, que vive en Salvador, alegó que "frente al cuadro de inseguridad que vive nuestra ciudad debido a la huelga de la policía", ha decidido reprogramar sus presentaciones "hasta que la paz sea restablecida".
Leitte es una de las principales atracciones del carnaval de Salvador, uno de los más atractivos de Brasil junto con el de Río de Janeiro y que cada año atrae hacia esa ciudad a decenas de miles de turistas.



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