Washington (ANSA) - La policía de Los Angeles mató ayer en un tiroteo a una niña de 17 meses y a su padre, que la llevaba en brazos como escudo para intentar escapar. La policía, que fue convocada al lugar por vecinos cuando vieron al hombre, José Lemos, con un arma en la mano y la niña en brazos, intentó al parecer calmarlo, pero cuando abrió fuego lo balearon, provocando la muerte de la niña.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No podíamos dejar de responder a los disparos, es una verdadera tragedia», dijo Jim McDonnell, asistente del jefe de policía de Los Angeles.
Sin embargo, Lorena López, madre de la niña, aseguró a la televisión local: «Imploré a la policía para que no disparen, pero dispararon por lo menos 300 balas».
La policía, acusada de abusos y exceso de violencia, mató en febrero de diez balazos a un niño de 13 años, de quien dijo había robado un auto.
Dejá tu comentario