La tensión política y social volvió a escalar este viernes en Bolivia, luego de que una movilización encabezada por la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores campesinos intentara avanzar nuevamente hacia la Plaza Murillo, en el centro de La Paz, donde se encuentra el Palacio de Gobierno. En respuesta, la Policía de Bolivia respondió con gases lacrimógenos para impedir el paso.
Máxima tensión en Bolivia: la Policía reprime a los manifestantes que exigen la renuncia de Rodrigo Paz
Los incidentes tienen lugar en Plaza Murillo, lugar donde está ubicado el Palacio Quemado, sede del gobierno boliviano. Ante los reclamos, Rodrigo Paz aseguró que no dimitirá.
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Archivo. Continúan los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes en Bolivia.
Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en una crisis social y política que estalló días atrás. La marcha descendió desde la zona de la Ceja de El Alto y derivó rápidamente en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Bolivia: nueva jornada de incidentes en La Paz
Los incidentes se extendieron por varias calles linderas a Plaza Murillo, mientras los efectivos lograban hacer retroceder a los manifestantes para impedir su paso. La situación se da pocos días después de otro episodio similar cuando el lunes pasado, durante una movilización también impulsada por la COB y organizaciones campesinas había intentado ingresar al mismo sector.
En paralelo al avance de las protestas, el presidente Rodrigo Paz volvió a convocar a distintos sectores a una mesa de diálogo para intentar descomprimir la crisis política.
“Invitamos a todo el país al diálogo porque es tiempo de superar las divisiones históricas. La Patria está por encima de toda ideología”, expresó el mandatario a través de redes sociales.
Por otro lado, el secretario de Justicia de la Federación de Campesinos, Severo Marca, quien responsabilizó al propio Gobierno por el fracaso de un posible acercamiento.
“No hay sinceridad en el pedido de diálogo. La población estaba aceptando el diálogo con mediadores, como la Iglesia Católica y el Defensor del Pueblo, pero el mismo Gobierno ha fregado porque, en vez de dar un mensaje reconciliador, ha dicho que no se va a reunir con vándalos”, afirmó Marca.
En medio de la crisis en Bolivia, el presidente anunció una "reorganización" de su Gabinete
En medio de una creciente crisis política y social en Bolivia, el presidente Paz anunció el pasado miércoles un “reordenamiento” de su gabinete y la creación de un consejo económico y social, mientras continúan las protestas y los bloqueos que ya dejaron 127 detenidos y decenas de heridos tras los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
El mandatario realizó el anuncio durante una conferencia de prensa, en un contexto marcado por cortes de rutas y movilizaciones en La Paz y El Alto, donde distintos sectores mantienen un bloqueo por tiempo indefinido.
“Desde el Gobierno les quiero anunciar que vamos a reorganizar el Gabinete, porque el presidente no puede estar en todos lados”, afirmó Paz. En ese sentido, sostuvo que el Ejecutivo necesita funcionarios “más ágiles y cercano”.
El presidente también intentó enviar una señal de apertura política frente a los reclamos que impulsan las protestas. ”El reclamo es ‘queremos ser parte de la toma de decisiones’ y el Gobierno una vez superado ciertos espacios, como estabilizar la economía, es que tiene que ser un Gobierno de todos los bolivianos, esa fue nuestra intención, pero pese a eso algunos dicen que quieren participar”, expresó.
En paralelo, Paz defendió el rumbo de su gestión y aseguró que Bolivia atraviesa una etapa de transformación institucional y política. “Bolivia vive un punto de inflexión, un cambio de convivencia y de cómo el Estado y la democracia se desarrolla en el país”, sostuvo.
Además, el mandatario reivindicó los primeros meses de su administración y aseguró que el Gobierno logró estabilizar algunas variables clave de la economía. “En estos seis meses hemos estabilizado la economía, la funcionalidad de una institución como el Banco Central y entablamos diálogo con sectores”, afirmó.
Por último, reconoció que parte de las demandas que hoy impulsan las protestas arrastran años sin resolución. “Son reclamos acumulados, por ejemplo, de la minería. Son pedidos de hace 10 años atrás”, concluyó.



