Mayoría de rehenes en Moscú murió envenenada por gas
-
El canciller de Alemania criticó a EEUU: "No tienen estrategia" y están siendo "humillados por Irán"
-
La oposición en Israel ensaya una nueva alianza para intentar desplazar a Netanyahu
Sin embargo, los toxicólogos alemanes que atienden en Munich a los dos rehenes de esa nacionalidad evacuados afirmaron que el gas que mantiene a sus pacientes en estado de envenenamiento «es desconocido en clínica».
•Interrogantes
Volker Pickerodt negó así la tesis defendida por su colega ruso Evdokimov y acrecentó los interrogantes al manifestar que «con los narcóticos a nuestro alcance es imposible técnicamente hacer un concentrado capaz de provocar, en cuestión de segundos y por inhalación, la paralización total del individuo con las alteraciones tan agudas de sus funciones vitales».
Por su parte, Seltsovski admitió que el gas afectó a los rehenes cuando éstos se encontraban en unas condiciones «poco normales», tras pasar casi 60 horas sin moverse, con apenas alimentos, y entre los secuestrados «había mucha gente enferma, con insuficiencias cardíacas».
El viceministro del Interior ruso, Vladimir Vasiliev, había dicho el sábado que en el asalto policial se emplearon «medios especiales» en cuyo uso no había mucha experiencia, en concreto dentro de locales cerrados.
Doctores que atendieron a los rehenes hospitalizados habían señalado que los fallecidos habían sido «envenenados por gas», aunque insistieron en que desconocían su naturaleza y en ningún momento lo identificaron como «anestésico».
El embajador de los Estados Unidos en Moscú, Alexander Vershbow, pidió a las autoridades rusas, sin éxito, precisar el tipo de gas utilizado, explicando que necesitaba la información para el tratamiento de un ciudadano norteamericano hospitalizado.
•Arma química
Los síntomas de los afectados y sus efectos retardados, con arritmias cardíacas, vómitos y desmayos, son compatibles con un tipo de arma química de baja intensidad conocida como BZ.
Imágenes tomadas después que las fuerzas especiales irrumpieron en el teatro mostraron a una mujer con la cabeza echada hacia atrás, con la boca abierta y una bolsa de explosivos atada a la cintura.
Entre los fallecidos hay 63 hombres y 54 mujeres, y 51 de los cuerpos han sido identificados. De los 75 rehenes extranjeros murieron cuatro mujeres: una ciudadana austríaca, una holandesa, una bielorrusa y una kazaja.
Al menos 50 de los terroristas murieron también en el asalto policial, con lo que el número total de fallecidos en la liberación del teatro es de 167 personas, según los datos oficiales.
De los 646 rehenes heridos ingresados en diversos hospitales de la capital rusa, 150 están en unidades médicas de cuidados intensivos y, de éstos, 45 se encuentran en estado muy grave, explicó Seltsovski. Ayer fue dado de alta al menos medio centenar de rehenes, pero no los 200 que se había prometido a primeras horas del día.
La crisis cobró dimensiones internacionales al exigir el Kremlin a la Unión Europea y a la actual presidencia danesa la prohibición de un congreso chechén convocado para hoy y mañana en Copenhague. Sobre todo porque existe amenaza de los terroristas de atacar centrales nucleares.
Valeri Loschinin, viceministro ruso de Exteriores, dijo que si se llega a celebrar la reunión de la diáspora chechena en el exilio, la cumbre Rusia-UE el 11 de noviembre «será imposible».
En un comunicado del Ministerio, segundo en las últimas horas, Moscú afirmó que «a la vista de los trágicos acontecimientos y de la serie de actos terroristas cometidos en otras partes del mundo», la celebración del congreso chechén «parece particularmente cínica».




Dejá tu comentario