9 de diciembre 2005 - 00:00

Miami: crece polémica por el pasajero baleado

Miami (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - La muerte de un pasajero a manos de agentes especiales estadounidenses en Miami abrió interrogantes sobre las estrictas medidas de seguridad implantadas por EE.UU. en los aeropuertos para luchar contra el terrorismo, los que fueron rebatidos por la Casa Blanca.

Familiares y testigos se declararon ayer «atónitos» ante la «lamentable» muerte de Rigoberto Alpízar, de 44 años, quien poseía la nacionalidad estadounidense y la costarricense, y que según las autoridades «dio a entender que tenía una bomba». La policía confirmó posteriormente que no encontró ningún explosivo en su equipaje y excluyó que se tratara de un caso relacionado con el terrorismo.

El presidente costarricense, Abel Pacheco, dijo que su gobierno espera una «explicación» acerca de lo ocurrido con su compatriota y señaló que Estados Unidos es un «país paranoico». El hecho ocurrió el miércoles en el aeropuerto internacional de Miami, momentos antes de despegar el avión en el que el hombre viajaba con destino a Orlando, Florida, donde residía. Por su parte, John McAlhany, pasajero también del vuelo 924 de American Airlines, afirmó que no creía que Alpízar «estuviera armado ni que tuviera una bomba».

«No creo que debieran dispararle. Espero que no hayan cometido un error», agregó McAlhany, quien, como muchos de los 118 pasajeros del avión, se quejó además por el excesivo rigor de las autoridades que los mantuvieron «horasinmovilizados con las manos sobre la cabeza».

Las declaraciones de otros pasajeros después del incidente indicaron también que el hombre no dijo explícitamente que tenía una bomba, sino que estaba en un estado de extrema agitación antes de ser tiroteado
. Mike Irizarry señaló a canales de TV locales que solamente oyó a Alpízar gritar que tenía que abandonar la aeronave y que lo vio levantarse y correr por el pasillo del aparato hacia la salida. Asimismo, Mary Gardner, otra de las testigos, agregó que vio cómo el hombre corría « frenéticamente» hacia la salida y que escuchó a una mujer gritar «es mi esposo. Es bipolar». La bipolaridad es un trastorno de la personalidad caracterizado por la alternancia de estados depresivos y eufóricos.

• Declaración

Jeanne Jentsch, cuñada de Alpízar, leyó ante periodistas una escueta declaración en nombre de toda la familia en la que calificó al infortunado de «gentil, cariñoso y bondadoso esposo, tío, hijo y amigo». «Será tristemente extrañado por todos quienes lo conocían», agregó Jentsch.

En San José,
Rigoberto Alpízar, el padre del fallecido, dijo que su hijo fue « acribillado» como si fuera un « delincuente». La Casa Blanca salió al paso de las críticas y defendió el comportamiento de los agentes al señalar que éstos actuaron «de manera adecuada a su entrenamiento».

«No creo que nadie quiera ver que se llega a una situación como ésta, pero los agentes parecen haberse comportado de acuerdo con el entrenamiento exhaustivo que habían recibido», dijo el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.

Las autoridades informaron asimismo de que los dos agentes que participaron en el incidente se encuentra con «permiso administrativo mientras dure la investigación del caso».

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