Caracas (EFE, AFP) - El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pasó a retiro forzoso al coronel disidente Pedro Soto, pero éste le negó autoridad y lo instó a que vaya a quitarle el uniforme personalmente. El episodio con Soto fue uno más coen una jornada plagada de acusaciones y enfrentamientos entre chavistas y opositores.
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Soto había alcanzado notoriedad el 7 de febrero pasado, cuando se sublevó junto con otro militar de la guardia nacional. A ambos se los sometió luego a sendas investigaciones militares, que, en el caso de Soto, concluyeron en que alcanzó «suficientes méritos» para darle de baja, según dispuso la Comandancia General de la Aviación.
«Este presidente a mí no me puede pasar a retiro. Que venga el presidente Chávez a quitarme el uniforme», respondió Soto desafiante. «Salgamos a defender la democracia y la libertad», exclamó. Además, arremetió contra el ministro de Defensa, el civil José Vicente Rangel, a quien calificó de «guerrillero y comunista». Este había quitado representatividad a los militares Soto y Pedro Flores, y al contraalmirante Carlos Molina, quien se sumó al reclamo de los primeros. «Las fuerzas armadas tienen un universo más o menos de 120.000 hombres. Aplica el porcentaje», espetó Rangel al comentar el impacto de la disidencia.
Además, tres jóvenes venezolanos resultaron heridos de bala durante un enfrentamiento entre estudiantes de la UCV y seguidores del presidente Chávez, según informó el rector de la principal casa de estudios nacional, Giusseppe Gianetto, quien denunció que miembros de los llamados «círculos bolivarianos» atacaron a un grupo de estudiantes que marchaban en contra del gobierno. También hubo enfrentamientos con periodistas de televisión. Otro frente se abrió por la renuncia y posterior denuncia de un subcomisario de la denominada policía política (Disip, de Inteligencia), Gustavo Bastidas, quien dijo que el gobierno de Chávez tiene nexos con la guerrilla colombiana, además de realizar trabajos de inteligencia ilegales. Bastidas había sido denunciado de conspirar a favor del ex presidente Carlos Andrés Pérez.
El convulsionado clima polítien Venezuela prosiguió con el estallido de un presunto artefacto explosivo en el coche de la directora de la carrera de Odontología de la Universidad Central (UCV), que no dejó heridos. Mientras tanto, el Parlamento vivió una agitada sesión que incluyó agresiones verbales y físicas de parlamentarios en un debate sobre medidas para reducir el déficit.
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