Mónaco también tuvo su boda real: se casaron Alberto II y Charlene
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El príncipe de Mónaco, Alberto II selló su enlace con la sudafricana Charlene.
Mireille, una ex empleada del palacio, se mostró entusiasmada con la nueva princesa. "Es simplemente preciosa", dijo. "Estamos muy orgullosos y nos alegramos por ellos". Desde hace tiempo que Charlene debe lidiar con las comparaciones con su antecesora, la madre de Alberto, la estrella de Hollywood Grace Kelly, quien murió trágicamente en un accidente de coche.
Cuando salió a saludar al pueblo desde la ventana del palacio, Charlene lució más distendida. Sonrió y saludó a la gente moviendo las manos. La pareja estuvo tomada de la mano y Charlene apoyó su cabeza en el hombro de Alberto. El beso, sin embargo, fue breve, tanto que no hizo falta usar un cronómetro para medirlo. Luego hubo un segundo beso breve cuando una orquesta de instrumentos de viento tocó un himno para la nueva princesa.
El escenario fue perfecto: el sol inundó la plaza con una cálida luz vespertina, mientras los pinos que rodean el palacio brindaban buena sombra. Las invitadas mujeres lucieron bonitos vestidos de cóctel y de verano. Algunas tuvieron verdaderos problemas con sus tacos altos y los adoquines.
Después del civil, la pareja de recién casados se mezcló con la gente. Charlene y Alberto pueden estar contentos con la primera parte de su matrimonio, aunque la verdadera fiesta será hoy, con la ceremonia religiosa. Debido a una cuestión de espacio, la misma no se realizará en la catedral, sino a cielo abierto, en los jardines del palacio.




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