Jerusalén (AFP, Reuters, EFE) - Dos personas muertas en el ataque suicida perpetrado el lunes en un centro comercial de Kfar Saba, a pocos kilómetros de Tel Aviv, eran argentinas recientemente inmigradas, según dio a conocer ayer la radio pública israelí.
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Uno de los fallecidos, Julio Magran, oriundo de Misiones, trabajaba como custodio en el centro comercial y murió cuando intentó detener al atacante suicida palestino, en momentos en que se encontraba junto a la otra víctima fatal argentina, el joven Gastón Perpiñal.
«Si explotaba esa bomba podían caer 40 seres inocentes y él, con su cuerpo, lo evitó, pero pagó con su vida», dijo un familiar a periodistas. Días antes Magran había participado de un simulacro y había sido el primero en detectar quién era el «falso» terrorista. Además de los dos muertos, la acción del kamikaze dejó un saldo de 30 heridos, entre ellos un bebé de dos años gravemente alcanzado, según la policía israelí.
La segunda víctima, Perpiñal, de 16 años, era oriundo de Córdoba y único hijo del matrimonio integrado por Carlos y Cecila Perpiñal. El chico había viajado junto a su familia para radicarse en Israel en abril, y en el momento del atentado charlaba con Magran, a quien había conocido durante el período de adaptación en ese país, informó un amigo de la víctima, Jorge Aisicovich. Gastón «había salido de su casa para ir a un entrenamiento de básquet; se habría suspendido el entrenamiento, y cuando él volvía se encontró con este señor misionero (Magran), que estaba cuidando la entrada del shopping», dijo Aisicovich.
Las muertes de Magran y Perpiñal elevaron a seis el número de víctimas fatales de origen argentino que perdieron la vida en atentados desde el inicio de la segunda intifada, el 28 de setiembre de 2000.
El 22 de abril de 2001, el médico israelí de origen argentino Mario Goldin murió en un atentado suicida palestino que también se registró en Kfar Saba. Oriundo de Córdoba, Goldin se había recibido de médico a mediados de la década del '70 y residía en Israel desde 1977, donde se especializaba en tratamientos contra el dolor y víctimas de atentados. El 31 de marzo de 2002, el argentino Carlos Wegman murió cuando un palestino detonó los explosivos que llevaba consigo en el restorán Matza de la ciudad de Haifa, al norte de Israel. Wegman almorzaba con su compatriota y amigo de la infancia Carlos Jerusalimsky, director de un noticiero de televisión, quien murió dos días más tarde en un hospital de esa ciudad. Ambos habían llegado a Israel en 1977. El 31 de julio pasado, el diplomático israelí de origen argentino David Diego Ladosky murió en un atentado suicida en la Universidad de Jerusalén. Ladosky, de 29 años, había emigrado a Israel en 1991 y tenía previsto viajar a Perú para ocupar el puesto de segundo secretario de la Embajada de Israel en Lima.
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