Londres (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El ex espía ruso Alexander Litvinenko, murió ayer luego de sufrir un grave deterioro de su salud producto de un supuesto envenenamiento, según informó el hospital de Londres en donde estaba internado.
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Litvinenko, de 43 años y muy crítico con el presidente ruso, Vladimir Putin, se debatía entre la vida y la muerte después de haber sufrido un ataque al corazón la noche del miércoles. El ex espía habría sido envenenado hace tres semanas en Londres pero ayer su salud empeoró «drásticamente» hasta que perdió la vida.
«Hubo un gran deterioro en la condición de salud del señor Litvinenko durante la pasada noche. El está ahora en una condición muy seria y permanece en terapia intensiva», destacó ayer un portavoz del University College Hospital (UCH) de la capital británica antes de que se conociera la noticia de la muerte del ex agente de los servicios secretos rusos.
«Lo hemos aislado en una unidad de cuidados intensivos para protegerlo contra cualquier infección, tras el daño que ha sufrido su sistema inmunológico», agregó. Un amigo y portavoz de Litvinenko, Alexander Goldfarb, declaró a la «BBC» que el ex agente secreto ruso está con respirador artificial, luego de haber sufrido un ataque cardíaco en las primeras horas de ayer.
Desconocimiento
Por su parte, el doctor Geoff Bellingan, director del departamento de terapia intensiva del hospital, descartó la posibilidad de que el ex espía haya sido envenenado con talio metálico o radiactivo. También aclaró que los «objetos de masa oscura» hallados en su intestino tras efectuársele radiografías, eran residuos de medicinas que se le habían dado en el hospital contra venenos como el talio o el celsio. «A pesar de constantes análisis, seguimos sin saber las causas de su condición», subrayó Bellingham.
El ex espía secreto comenzó a sentirse enfermo el 1 de noviembre, tras tomar el té en un hotel londinense con dos ciudadanos rusos y luego de un almuerzo en un restorán japonés de la ciudad con el italiano Mario Scaramella, vinculado con una investigación por las actividades de la KGB en Italia. Los dos rusos que vieron ese día a Litvinenko fueron identificados ayer por la policía británica como Vladimir y Andrei Lugovoy.
El caso está siendo investigado ahora por el departamento antiterrorista de Scotland Yard, que calificó el envenenamiento como un «acto deliberado». Los amigos y familiares de Litvinenko acusaron desde un primer momento al Kremlin y a los servicios de inteligencia rusos por el intento de asesinato, ya que el ex espía era crítico del gobierno del presidente ruso, Vladimir Putin. Sin embargo, el gobierno de Rusia emitió esta semana un comunicado rechazando las acusaciones, que calificó de «puras tonterías».
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