Copenhague (ANSA) - Un vocero del ministerio danés de Defensa confirmó ayer la carencia de gas tóxico en los 36 cohetes de mortero descubiertos por los agentes estadounidenses el 10 de enero pasado en un campo en las cercanías de Bassora, sur de Irak.
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«Tanto los primeros análisis realizados en Irak como los hechos en un laboratorio estadounidense no evidencian ningún rastro de gas neurotóxico», afirmó Peter Apelgaard. Sin embargo, después del descubrimiento, los instrumentos en posesión de los daneses y británicos habían revelado rastros de gas mortal. Informate más
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