21 de julio 2003 - 00:00

"No hablar más con periodistas"

Londres - La «muerte inexplicable» -así la definió un portavoz de Scotland Yard-del doctor Kelly sigue dejando muchas incógnitas y pocas certezas. Una de estas pocas es que David Kelly fue presionado con extrema dureza por el gobierno de Tony Blair, que veía comprometida su credibilidad. Estos fueron algunos de los momentos más tensos.

El 3 de junio, el gobierno reacciona por medio del ministro John Reid. Este, en el programa «Today», lanza la acusación de que «elementos maliciosos» en los servicios de seguridad están propagando falsedades sobre Downing Street y los informes de Inteligencia. Cinco días antes, la BBC había emitido una información citando una fuente anónima que aseguraba que el portavoz del gobierno, Alastair Campbell, había «hecho más sexy» el informe sobre las armas de destrucción masiva de Irak. El 19 de junio, el periodista de la BBC Andrew Gilligan describe a su fuente como «uno de los altos funcionarios encargados de elaborar el informe» sobre las armas.

El 3 de julio, ante la polémica creada, un asesor científico del gobierno (David Kelly) informa a sus superiores de que se ha reunido con el periodista de la BBC. Se le advierte que ha quebrantado las reglas de la administración. Es entrevistado en dos ocasiones por altos funcionarios del Ministerio de Defensa, que le recriminan su acción y le dicen que analice «qué posibilidades le quedan». Defensa negará luego la amenaza. El 8 de julio, Defensa informa que una persona de ese ministerio es la famosa fuente anónima de la BBC. Al día siguiente, el gobierno filtra su nombre a la prensa: David Kelly. Comienza un infierno, con su nombre en medio de una polémica que afecta al gobierno, a la BBC y en la que se implican todos los medios del país. Kelly se va unos días de su casa para evitar el acoso mediático.

El 15 de julio, Kelly es obligado a comparecer ante el Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento. Allí recibe un duro interrogatorio, como muestran estas frases:

Andrew Mackinlay
: ¿Puede decirme los periodistas con los que recuerda haberse reunido? ¿Cuáles son sus nombres?

David Kelly
: Me he reunido con muy pocos periodistas.

A.M.:
He oído 'pocos', pero ¿cuáles son los que pasan por su cabeza en este momento?

D.K.:
Esa información le será proporcionada por Defensa.

A.M.:
No, le estoy preguntado ahora. Este es el alto tribunal del Parlamento y quiero que le diga al comité con quién se ha reunido.

D.K.:
En esta ocasión pienso que es apropiado que el ministerio le comunique esa información.

A.M.:
Reconozco en usted a un hombre utilizado como pantalla. Lo arrojaron aquí para desviar nuestra investigación. ¿Se ha sentido alguna vez como un cabeza de turco? Lo metieron en una trampa, ¿o no?

D.K.:
Esa no es una pregunta que yo pueda responder.

A.M.:
Pero ¿se siente así?.

D.K.:
No, en ningún caso. Acepto el proceso que está teniendo lugar.

Daniel Anderson
: ¿Qué lecciones ha aprendido de este episodio?

D.K.:
No hablar nunca más con un periodista, creo.

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