"Sólo tengo seis años, pero puedo hacer el trabajo. Tengo un tren eléctrico y soy bueno, puedo controlar dos trenes al mismo tiempo", decía el pequeño.
El escrito impactó tanto a los directivos del museo que decidieron concederle el puesto de "Director of Fun".
"Es el mejor trabajo del mundo", comentó el pequeño, a quien impresiona sobre todo la locomotora de vapor. "Ya he estado en muchos trenes, incluso en el Eurostar". Pese a conseguir el trabajo de sus sueños, Sam tendrá que seguir estudiando, bromeó su madre.
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