Norcorea, dispuesta a una inspección nuclear

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Seúl (ANSA, AFP)- Corea del Norte anunció ayer que reanudaría el desmantelamiento de su planta nuclear productora de plutonio y que permitirá el ingreso de inspectores a sus instalaciones, en respuesta a la decisión de Estados Unidos de removerla de su lista de países que apoyan al terrorismo.

El anuncio del sábado hecho por el Departamento de Estado estadounidense fue un intento por salvar las negociaciones para el desarme nuclear del país asiático.

Corea del Norte ha esperado por largo tiempo ser retirado de la lista del «eje del mal», elaborada por Washington para agrupar a países con potencial nuclear vinculados al terrorismo, para recibir así mejor financiamiento internacional, pedir la derogación de varias sanciones comerciales y usar el sistema bancario mundial para enviar dinero al extranjero en lugar de utilizar efectivo.

«Dado que Estados Unidos cumplió con su compromiso de compensación política y ante un proceso justo de verificación de acuerdo con la fase de desarme (...) Corea del Norte decidió reanudar el desmantelamiento de su complejo nuclear en Yongbyon», dijo la agencia oficial de noticias de ese país tras citar a un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El portavoz norcoreano sostuvo que su país « permitiría que inspectores de Estados Unidos y la IAEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) realicen sus deberes bajo el principio de 'acción por acción'».

La decisión de Estados Unidos fue tomada después de que la reclusiva Corea del Norte acordara una serie de pasos de verificación de su planta nuclear, según dijo el Departamento de Estado. El acuerdo también llamó a la reanudación del desarme del Estado comunista y a permitir el ingreso de inspectores.

  • Enojo por lista negra

    El mes pasado, Corea del Corte expresó su enojo por no haber sido removida de la lista de países que apoyan al terrorismo, luego de haber firmado un acuerdo de desarme a cambio de ayuda con China, Japón, Rusia, Corea del Sur y Estados Unidos.

    En respuesta, Pyongyang tomó medidas para reconstruir su planta nuclear de la era soviética, que había empezado a ser desmantelada bajo los términos de aquel pacto. La mayoría de los pasos tomados para el desmantelamiento, que comenzaron en noviembre, había sido completada, por lo que la amenaza de Corea del Norte de revertir el proceso significaba un atraso de al menos un año de trabajo diplomático.

    El jefe negociador nuclear de Corea del Sur dijo ayer en una conferencia en Seúl: «Este gobierno aplaude aquellas medidas como un oportunidad que llevará a la normalización de sus negociaciones a seis partes y al eventual abandono de Corea del Norte de sus programas nucleares».

    Pero un ministro japonés sostuvo que la decisión de Estados Unidos era lamentable debido a que dejó sin resolver el destino de ciudadanos japoneses secuestrados por Corea del Norte.
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