Nuevo presidente taiwanés muestra señales de distensión con China
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Ma Ying-jeou obtuvo ayer el 58% de los votos y se convirtió en el nuevo presidente taiwanés.
Aún así, en un intento por no parecer sumiso a Pekín, que le ha dado su bendición, ha expresado su apego a la identidad de la Isla diciendo que quiere conversar "en pie de igualdad" con China, país que no prevé visitar "en un futuro próximo".
Sobre el espinoso asunto de la soberanía, hizo un nuevo llamamiento a un "acuerdo de no negación" respectivo entre China y Taiwán. "No negaremos su existencia pero no podemos reconocer su soberanía" sobre la Isla, afirmó.
Pekín considera muy importante reunificar la Isla y amenazó con intervenir militarmente si Taiwán oficializara una independencia de hecho que se remonta a 1949.
En aquel año, las fuerzas nacionalistas del jefe del Kuomintang, Chiang Kai-shek, derrotadas por los comunistas, se refugiaron en Taiwán, donde establecieron las instituciones de la República de China, mientras los comunistas fundaban en el continente la República Popular de China (RPC).
Cada bando pretende ser el único depositario de la soberanía nacional.
En 1992 se alcanzó un consenso sino-taiwanés que ratificaba el principio de la "China única", una fórmula lo suficientemente equívoca como para ser interpretada de distinta manera por las partes.
En alusión a este consenso, Ma consideró que se podía "avanzar en asuntos menos urgentes, menos insuperables".
Las elecciones presidenciales se celebraron bajo la mirada escrutadora de China, y también de Estados Unidos, que reconoce a la China comunista al tiempo que suministra "armamentos defensivos" a Taiwán en nombre de la "ley sobre las relaciones con Taiwán" votada en 1979.
El presidente estadounidense, George W. Bush, se congratuló el sábado por la victoria de Ma, que considera una "nueva oportunidad". Pero sus felicitaciones llegaron acompañadas de una advertencia.
"Corresponde a Taiwán y a Pekín construir las bases esenciales para la paz y la estabilidad prosiguiendo el diálogo por todos los medios disponibles y frenando cualquier iniciativa unilateral susceptible de modificar la situación a un lado y otro del Estrecho".




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