14 de noviembre 2002 - 00:00

Nuevos ataques contra la Iglesia

Washington (AFP, DPA, ANSA) - Estados Unidos acusó penalmente a tres de los principales jefes de la guerrilla colombiana de las FARC, por cargos de narcotráfico y secuestro, mientras Colombia y el continente siguen conmovidos por el obispo Jorge Enrique Jiménez. Ayer continuaron los ataques a la Iglesia en Latinoamérica con un atentado contra la residencia del arzobispo de Caracas, Ignacio Velasco, quien apoyó el golpe militar contra el presidente Hugo Chávez en abril pasado, sin provocar daños humanos ni materiales.

El secretario de Justicia estadounidense, John Ashcroft, dio el anuncio de las acusaciones contra Jorge Briceño Suárez ( alias Mono Jojoy), el comandante del frente oriental de las FARC, Thomas Molina Caracas, y un tercer guerrillero conocido como «El Loco», o «Fernando», inculpados por secuestras a los estadounidenses Jerel Shaffer y Earl Goen en 1997, quienes trabajaban en el sector petrolero. «Las acusaciones prueban que perseguiremos a los terroristas y a los grupos terroristas en cualquier forma que adopten», dijo Ashcroft.

En tanto, el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) advirtió a las FARC de la inutilidad del secuestro hace dos días de su presidente, el obispo Jiménez, junto al sacerdote Desiderio Orjuela. «Difícilmente podrían haber hallado a otro colombiano cuyo secuestro provoque una condena internacional tan vigorosa», dijo el primer vicepresidente del CELAM, el cardenal chileno Francisco Javier Errázuriz.

En tanto, en Caracas, en donde gobierno y oposición se acusan mutuamente de boicotear el diálogo encausado, Hernán Sánchez Porras, de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), consideró que con atentados como el que sufrió Velasco, «no se va a lograr ningún objetivo».

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