Obama afirmó que la lucha contra el racismo no terminó
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Barack Obama en el puente Edmund Pettus, escenario de la brutal represión.
"En 2015, 50 años después de Selma, hay leyes en nuestro país diseñadas para hacer más difícil que la gente vote", dijo.
También señaló que esta zona es en la actualidad un lugar de inspiración para los ciudadanos de todo el mundo que luchan por la libertad.
"Desde las calles de Túnez hasta Maidan, en Ucrania, esta generación de jóvenes puede sacar fuerzas de este lugar, donde los más débiles pudieron cambiar a la mayor potencia del mundo y empujar a sus líderes a expandir las fronteras de la libertad", dijo.
El 7 de marzo de 1965, unos 600 manifestantes pacíficos fueron atacados por la policía armada con garrotes y gases lacrimógenos en el puente, un momento que marcaría un antes y un después en la historia de la democracia estadounidense.
Meses después se aprobaría la Ley de Derechos Electorales.
Antes de la ley, era más fácil para estados como Alabama restringir el registro de los votantes por medio de intimidaciones violentas y racismo burocrático.
La historia de lo ocurrido en Selma el "domingo sangriento" ha vuelto a cobrar protagonismo gracias a la película nominada al Óscar que lleva el nombre de la ciudad y que fue protagonizada por David Oyelowo como Martin Luther King.
Pero la cita del sábado adiquirió particular relevancia por la lucha que los líderes en derechos civiles libran contra los escándalos producidos por la brutalidad policíal contra miembros de la comunidad negra en Estados Unidos.
En Selma, que registra una tasa de desempleo superior al 10%, el doble de la media nacional, y donde cerca del 40% de los hogares permanecen por debajo del umbral de pobreza, la lucha hoy en día es también por la igualdad de oportunidades.




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