21 de octubre 2013 - 20:21

Obama conversó con Hollande por nuevas revelaciones sobre espionaje de EEUU

Barack Obama y François Hollande.
Barack Obama y François Hollande.
El presidente estadounidense, Barack Obama, telefoneó su homólogo francés, François Hollande, para tratar las "legítimas cuestiones" planteadas por Francia sobre los programas de espionaje de EE.UU., informó en un comunicado la Casa Blanca.

Según la nota, ambos mandatarios hablaron sobre las recientes revelaciones, publicadas por el diario Le Monde, acerca del exhaustivo espionaje realizado por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense sobre las comunicaciones originadas en Francia.

El comunicado indica que "algunas" de estas informaciones "distorsionan nuestras actividades", mientras que reconoce que otras "plantean legítimas cuestiones para nuestros amigos y aliados sobre cómo se despliegan estas capacidades".

Según documentos de la NSA publicados hoy por el diario francés Le Monde, y suministrados por el excontratista Edward Snowden, Estados Unidos interceptó 70,3 millones de comunicaciones emitidas desde Francia durante 30 días entre finales de 2012 y comienzos de 2013.

Obama aseguró personalmente a Hollande que "Estados Unidos ha comenzado a revisar la manera en la que se recopila información de inteligencia, de modo que se equilibren las legítimas preocupaciones de seguridad de nuestros ciudadanos y nuestros aliados con las de privacidad compartidas por todos".

"Los dos presidentes acordaron que se debe continuar tratando el asunto en adelante por canales diplomáticos", indica el comunicado emitido hoy por la Casa Blanca.

"Estados Unidos y Francia son aliados y amigos y comparten una cercana relación de trabajo en un gran rango de asuntos, incluida la seguridad y la inteligencia", indicó la Casa Blanca.

Previamente, la portavoz del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca, Caitlin Hayden, reiteró en un comunicado que la "recogida de información de inteligencia por parte de EE.UU. es del mismo tipo que la realizada por todos los países".

Previamente, Francia convocó al embajador estadounidense para protestar por el supuesto espionaje a gran escala de ciudadanos franceses por parte de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA, según siglas en inglés), revelado en un artículo del diario Le Monde.

Las acusaciones de que la NSA ha recopilado decenas de miles de registros telefónicos podrían desatar un roce diplomático justo cuando el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, llegaba a París para una gira de cinco días por Europa para tratar el conflicto en Siria.

"He convocado inmediatamente al embajador de Estados Unidos y esta mañana será recibido en Quai d'Orsay (sede del Ministerio de Relaciones Exteriores galo)", dijo el ministro Laurent Fabius a periodistas en un aparte de una reunión de ministros europeos en Luxemburgo.

Anteriormente, el ministro del Interior francés, Manuel Valls, calificó de "escandalosas" las revelaciones de Le Monde.

"Si un país aliado espía a Francia o espía a otros países europeos, eso es totalmente inaceptable", declaró Valls en la emisora Europe 1.

El embajador estadounidense en Francia, Charles Rivkin, declinó hacer comentarios, pero destacó que las relaciones entre los dos países son buenas.

"Esta relación, a nivel militar, de inteligencia, fuerzas especiales (...) es la mejor en una generación", dijo Rivkin a Reuters cuando Kerry llegaba a París.

En julio, fiscales de París abrieron una investigación preliminar sobre el programa estadounidense de vigilancia, después de que la revista alemana Der Spiegel y el diario británico The Guardian revelaran un espionaje a gran escala por parte de la NSA, a partir de datos filtrados por el ex contratista de la agencia Edward Snowden.

"En junio fuimos advertidos (sobre el programa) y reaccionamos con contundencia, pero necesitamos ir más allá", dijo Fabius. "Debemos asegurarnos rápidamente de que no se repitan estas prácticas", agregó.

Los objetivos de la NSA parecen haber sido personas de las que se sospechaba que tenían vínculos con el terrorismo, así como individuos relacionados con la política o los negocios en Francia, según Le Monde.

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