Observadores de EEUU supervisarán aplicación de plan de paz
-
Trump volvió a cuestionar a la OTAN tras reunirse con su secretario en la Casa Blanca
-
Irán dispuso rutas alternativas en el estrecho de Ormuz por una posible presencia de minas
El equipo estará formado sólo por estadounidenses, al menos en su fase inicial, y estará dirigido por John Wolf, secretario de Estado adjunto para Asuntos de No Proliferación de Armas, según confirmó Bush en sus últimas horas de la gira por Oriente Medio.
"Su trabajo será averiguar qué se necesita y también recordar a ambas partes sus responsabilidades, recordándoles las promesas que han hecho en las reuniones celebradas", explicó Bush.
Todo indica, según las citadas fuentes, que el "cuartel general" de este grupo estará en Jerusalén y que Wolf trabajará en coordinación con el embajador estadounidense en Israel, Daniel Kurtzer, y el cónsul general en funciones, Jeffrey Feltman.
Powell subrayó hace una semana, antes de dar detalles sobre la misión, que el equipo "nos permitirá tener una presencia de 24 horas, siete días a la semana, para ayudar a ambas partes", y que su trabajo "consistirá en hacer un seguimiento y no en mediar".
"No hay que pensar en este grupo como enviados especiales, porque no hemos llegado todavía a esa fase", añadió.
El envío del grupo es bien visto por los palestinos, que desde hace años piden la presencia de observadores internacionales, y el primer ministro, Majmud Abás, dio ayer la bienvenida "al mecanismo de seguimiento de EEUU".
Los israelíes argumentan que su trabajo puede violar la soberanía nacional, razón por la cual se ha optado inicialmente por un equipo de observadores enteramente de EEUU, principal aliado de Israel, según Washington.
No obstante, la administración estadounidense dejó abierta la puerta a que se sumen observadores de la Unión Europea (UE) o de Rusia, dos de los miembros del llamado "Cuarteto" -formado también por EEUU y la ONU-, cuyos Gobiernos colaboraron a elaborar la "Hoja de Ruta".
John Wolf es un diplomático con 33 años de carrera con puestos en Australia, Grecia, Pakistán y Vietnam, y fue embajador en Malasia entre 1992 y 1995, y ante la APEC entre 1997 y 1999, lo que pone en duda sus conocimientos sobre los problemas en Oriente Medio.
Con este objetivo, nombró hoy al que fue embajador de Estados Unidos en Israel y Siria y secretario de Estado adjunto, Edward Djerejian, para encabezar una oficina que asesorará al Gobierno sobre la mejor manera de relacionarse con el mundo árabe y musulmán.
Actualmente director de un Instituto de estudios políticos que lleva el nombre del ex secretario de Estado James Baker, Djerejian contará con la ayuda de una docena de expertos sobre diplomacia, relaciones públicas y comunicación en Oriente Medio.
Desde que comenzó su carrera en 1962, ha participado en varias iniciativas de paz entre árabes israelíes, en las negociaciones para poner fin a la guerra del Líbano, en la liberación de los rehenes estadounidenses en ese país y en los esfuerzos para crear una coalición internacional contra Irak tras la invasión de Kuwait.
Su responsabilidad para "vender" la imagen de EEUU en esa región del mundo se produce en un momento en el que la invasión de Irak la ha situado en uno de sus momentos más desfavorables.
Este ansia de violencia contra EEUU ha aumentado tras la guerra de Irak que, según el sondeo, "ha indignado aún más a los musulmanes y ha debilitado el apoyo para la guerra contra el terrorismo".




Dejá tu comentario