Washington (EFE, AFP) - La Casa Blanca admitió oficialmente ayer que cambiará su estrategia política en Irak para acelerar el traspaso del poder a los iraquíes, como medio de contrarrestar las acciones de la resistencia y el apoyo que éstas encuentran en la población. En este sentido, ayer, un periódico norteamericano difundió un informe de la CIA según el cual las acciones de los rebeldes iraquíes están ganando cada vez más aceptación entre la población civil.
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Los cambios, entre los cuales se incluye la instauración de un gobierno interino con mayor autoridad y mayor presencia iraquí, fueron debatidos en la reunión celebrada en la Casa Blanca entre el presidente George W. Bush y sus principales asesores en materia de política exterior, a la que asistió también el administrador civil para Irak, el estadounidense Paul Bremer. En el encuentro estuvieron el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, el secretario de Estado, Colin Powell, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y la consejera de Seguridad Nacional, Condoleeza Rice. Al término de la reunión, Bremer reconoció que EE.UU. pretende acelerar la entrega de la autoridad a los iraquíes, pero afirmó que debe ser el Consejo de Gobierno iraquí el que dé el siguiente paso para poder avanzar en este proceso.
«Hemos avanzado para encontrar vías que nos permitan continuar la transferencia de autoridad a los iraquíes, a medida que estén preparados para ello», dijo Bremer, tras la reunión.
•Ronda de consultas
Bremer viajó este martes desde Bagdad de manera precipitada para celebrar una ronda de consultas en la Casa Blanca, donde crece la preocupación por el aumento en número y preparación de los ataques de la resistencia contra las tropas que participan en la ocupación.
La Casa Blanca estudia un cambio de rumbo, pese a que hasta ahora había dicho que no habría transferencia de poder sin Constitución y elecciones previas.
Bremer reconoció que hay cierta premura, dado que la Resolución 1.511 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dio plazo al Consejo de Gobierno iraquí hasta el 15 de diciembre para informar de sus planes para la elaboración de una Constitución.
Bremer se negó a opinar sobre un informe de la CIA que señala el creciente apoyo popular a la resistencia. «La incapacidad de las fuerzas estadounidenses para aplastar a los insurgentes está convenciendo a más y más iraquíes de que se puede derrotar a los ocupantes», afirma el informe, que fue difundido ayer por el diario «The Philadelphia Inquirer».
Los rebeldes iraquíes están ganando apoyo popular y los esfuerzos de reconstrucción en ese país podrían derrumbarse si no se aplican «acciones correctivas», según el documento, que describe un «panorama sombrío» de la situación en Irak.
«El análisis de la CIA sugiere que una escalada de la campaña militar estadounidense contra los guerrilleros podría causar más bajas civiles, empujando a más iraquíes al bando insurgente», indicó el diario. Asimismo, señala que ninguna de las instituciones o dirigentes políticos iraquíes ha «mostrado una capacidad para gobernar el país o siquiera presidir la redacción de una Constitución o la realización de elecciones».
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