Olmert, cerca del fin: se le rebeló su partido
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Tzipi Livni, la canciller israelí, fue ayer intensamente buscada por los periodistas.
La suerte de Ehud Olmert, acusado de corrupción, parece echada.
Barak volvió a la carga ayer: «El primer ministro y su partido deben tomar decisiones. Si no lo hacen, lo haremos en su lugar».
Según el comentarista político de la segunda cadena privada, estas tomas de posición pueden ser determinantes. «Barak puso el revólver sobre la mesa y Livni le pasó la bala», estimó.
Barak lanzó su bomba política un día después del abrumador testimonio del empresario judío estadounidense Morris Talansky. Conmocionando a la clase política y a la opinión pública, éste afirmó bajo juramento haber pagado, en un período de 15 años, cerca de 150.000 dólares en efectivo a Olmert para, según dijo, financiar campañas electorales y vacaciones de lujo.
Según un sondeo publicado ayer, 70% de los israelíes considera que Olmert debería dimitir y 62% se declara favorable a elecciones anticipadas. La presente Legislatura debería terminar a finales de 2010.
Frente a las presiones, Olmert se muestra decidido a aferrarse al puesto. «Continuaré ejerciendo mis funciones. Algunos piensan que cada vez que se comienza una investigación habría que dimitir. Pero yo no comparto esa opinión y no renunciaré», proclamó.
Sin embargo, su destino no está enteramente en sus manos, sino entre las del fiscal general, Menahem Mazuz, que debe pronunciarse sobre su eventual procesamiento. Olmert ya anunció que dimitirá si es acusado oficialmente.
Mientras, para evitarlo, el primer ministro emprendió la batalla en el frente jurídico. Así uno de sus más próximos colaboradores, el ministro de Vivienda, Zeev Boim, afirmó que las declaraciones de Talansky presentan «muchas contradicciones e incoherencias». Talansky será sometido a un interrogatorio por parte de los defensores de Olmert a mediados de julio.
Pero la lucha por el poder ya comenzó en medio de bastidores en Kadima. Entre los candidatos a sucederlo mejor posicionados figuran, según los comentaristas, Livni y el ministro de Transportes, Shaul Mofaz.
El ministro de Seguridad Interior, Avi Dichter, también dio a conocer su intención de presentarse para el liderazgo de Kadima en caso de que se celebren elecciones primarias.



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