Caracas (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Diferentes sectores denunciaron ayer acciones típicas de la metodología chavista. La organización civil Súmate, una de las principales propulsoras del boicot, denunció la «doble votación» y la «coacción» contra votantes.
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El directivo de la organización, Alejandro Plaz, dijo en conferencia de prensa que recibieron «denuncias de todas partes del país sobre la coacción para que las personas vayan a votar». «La doble votación y personas que salen de sus centros habiendo votado sin llevar la marca de la tinta en el dedo», es otra queja que recibió insistentemente la organización, señaló Plaz. El Consejo Nacional Electoral (CNE) accedió a suspender el uso de las máquinas «captahuellas», que a través de la identificación dactilar evitan la duplicidad del voto, después de que la oposición condicionara su participación en el proceso a la eliminación de ese dispositivo por considerar que no respeta el derecho al voto secreto.
Súmate también recibió informes referidos a que el gobierno utilizó vehículos para buscar a los votantes en sus casas y llevarlos a los centros de sufragio, agregó Plaz.
A lo largo de la campaña electoral, Súmate denunció la «ilegitimidad» de la directiva del CNE, supuestas debilidades del sistema automatizado de votación y la falta de transparencia del proceso, argumentos utilizados por los principales partidos de oposición para retirar sus candidaturas a última hora.
Súmate es considerada por el gobierno como la conexión venezolana en un supuesto plan desestabilizador de EE.UU., y dos de sus directivos enfrentarán esta semana un juicio por «usurpar funciones» de los partidos políticos y del poder electoral durante el referendo revocatorio presidencial de 2004.
Esta organización admitió haber recibido financiación del Fondo Internacional para la Democracia (NED), con fondos del Congreso de EE.UU., y una de sus líderes, María Machado, es la única dirigente opositora que fue recibida por el presidente norteamericano George W. Bush en mayo pasado.
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