25 de marzo 2004 - 00:00

Pánico en Europa: desactivan bomba en tren francés

París (ANSA, AFP) - Un artefacto explosivo con varios detonadores fue hallado en la línea ferroviaria francesa que une París con Basilea, a 20 kilómetros de Troyes, al este de Francia, y puso nuevamente al país en alarma roja por la amenaza terrorista. Este hallazgo, que provocó conmoción, se produjo en el mismo momento en que se celebraban en Madrid los funerales de las víctimas del 11 de marzo, con la presencia de casi todos los gobernantes europeos.

La bomba, semisepultada entre las vías, fue hallada por casualidad a las 12.35, hora local, por un empleado ferroviario que, cerca de Montieramey, región de 400 habitantes a 25 kilómetros al este de Troyes, en Champagne, inspeccionaba las vías en el marco de la «vigilancia reforzada» decidida por las autoridades en respuesta a las amenazas del misterioso grupo AZF.

• Extorsión

La policía pensó de inmediato que los responsables del hecho podían ser los integrantes de esa organización, que amenaza desde diciembre pasado con devastadores atentados contra los trenes si el Estado francés no le entrega 4 millones de dólares y 2 millones de euros.

Sin embargo, el Ministerio del Interior excluyó esta pista porque, según dijo, «la bomba no corresponde a lo anunciado» en las cartas enviadas por los miembros de ese grupo al presidente Jacques Chirac. Pero una fuente de la policía indicó, antes de la desmentida del Ministerio del Interior, que la bomba de ayer «se parece muchísimo» a la de hace un mes en Limoges, colocada por AZF.

Otra de las agrupaciones sospechosas fue la denominada Servidores de Alá, enfurecida con Francia por la prohibición establecida en el país del velo islámico en las escuelas. La alarma llevó a la inmediata interrupción del tráfico en la línea que une la capital francesa con la ciudad suiza.

Los especialistas en explosivos intervinieron para desactivar la bomba, constituida por una caja de plástico lustrosa de 20 por 20 centímetros y por una pila chata «unida a seis detonadores pirotécnicos y a un detonador modificado».

• Inspección

Un hilo suelto junto a un reloj revela, según los primeros peritajes, que la bomba no hubiera explotado.

Desde los primeros días de marzo, cuando se hicieron públicas las amenazas de AZF, los ferrocarriles franceses movilizaron a 10 mil empleados para una colosal inspección de los 32.500 kilómetros de vías de la red.

En la convicción de que se encuentra ante un grupo muy peligroso y decidido a todo, el gobierno de Raffarin intentó en dos oportunidades pagar a AZF el rescate exigido pero distintos inconvenientes impidieron que se concretara. AZF se llamaba la fábrica de pólvora y explosivos que desapareció tras una violenta explosión ocurrida en Toulouse diez días después del 11 de setiembre de 2001, que produjo 30 muertos.

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