Película no personalista

Mundo

Hace dos años, el director alemán Wim Wenders realizó el documental “El Papa Francisco: Un hombre de palabra”, exhaustivo homenaje biográfico. No fue el único film que tuvo como protagonista al pontífice. Entre otros, el español Antonio Olivé rodó en 2016 “Francisco visto por sí mismo”, sin contar las numerosas producciones que se hicieron para la TV.

Sin embargo, el Papa eligió la película de Evgeny Afineevsky, un director ruso, judío, radicado en los EE.UU. y muchísimo menos conocido que Wenders, para hacer una declaración revolucionaria desde el punto de vista del dogma (y que le dio repercusión global instantánea al cineasta), como el pedido de que las parejas del mismo sexo estén legalmente protegidas. “Francesco”, se estrenó ayer en el Festival de Roma, la muestra de cine más “franciscana”, de Europa, por sus dimensiones y presupuesto.

¿Por qué esta elección? El propio director, en la conferencia de prensa, dio la razón: “Cuando empezamos a trabajar el Papa me dijo que no quería otra película biográfica. Dijo que la haría pero sin personalismos, sólo si contenía mensajes al mundo”. Y agregó: “Sus mensajes no tienen marco ni etiquetas. No hay diferencias entre un católico, un musulmán o un judío”. El film sigue esa ruta: ni siquiera lleva como centro al Papa en las primeras imágenes sino que son éstas testimonios de las múltiples miserias que padece la humanidad, incluyendo al coronavirus.

Esto no significa que Afineevsky sea un desconocido: su documental “Winter On Fire” (2015), sobre los levantamientos en Ucrania, fue candidato al Oscar, y dos años más tarde estrenó “Cries For Siria”. Su trayectoria, además, excede el documental. Es un experto en comedia, y una de sus producciones más celebradas es “Oy vey, mi hijo es gay” (2009), sobre un joven judío de 25 años que se enamora de un italiano católico, con las esperables consecuencias en su familia.

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