Pidió Bush ley para legalizar a parte de los inmigrantes
-
Israel y el Líbano firmaron un acuerdo para poner fin a la guerra con Hezbolá
-
Nueva York congela los precios de los alquileres de un millón de departamentos
George W. Bush
El primero de estos puntos, «por supuesto, es dar seguridad a la frontera», dijo Bush.
El mandatario, que aprobó el año pasado la construcción de 1.200 kilómetros de muros y vallas en la frontera con México, elogió el trabajo de los guardias fronterizos en Yuma y comentó que visitó un barrio en el cual un vallado está permitiendo reducir el paso de ilegales por la zona.
«Espero que ahora el pueblo estadounidense entienda que la necesidad de un proyecto amplio de reforma migratoria es clara. La inmigración ilegal es un serio problema. Pone presiónsobre las escuelas públicas y los hospitales», porque afecta los presupuestos estaduales y locales, añadió el presidente.
«Este problema ha ido creciendo por décadas, y los pasados esfuerzos por solucionarlo fallaron. Estas fallas ayudaron a crear la percepción de que Estados Unidos no es serio al hacer cumplir sus leyes inmigratorias y que éstas pueden ser rotas (las normas) sin consecuencias», sostuvo.
Los grupos pro inmigrantes multiplican sus acciones para presionar por una reforma, luego de que una propuesta bipartidaria fuera introducida hace algunos días en el Congreso y se conocieran algunas líneas de trabajo de la Casa Blanca sobre la materia.
En particular, estas organizaciones, que hace un año iniciaron una campaña que movilizó a sus seguidores en multitudinarias marchas de protesta en las calles de varios estados del país, quieren un estatuto legal para los inmigrantes sin papeles y se oponen a iniciativas que incluyan la condición de salir y reingresar para acceder a ese beneficio.



