Polémica por perdón de Bush a ex alto asesor
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Como ex jefe de Gabinete y mano derecha durante casi cinco años de Cheney, Libby encarna, para los detractores de Bush, los engaños que condujeron a la invasión de Irak en marzo de 2003.
Ese grupo recuerda que el nombre de Plame salió publicado en la prensa en julio de 2003, poco después de que su marido, el ex diplomático Joseph Wilson, acusara a la Casa Blanca de utilizar argumentos falsos para justificar la guerra en esa nación árabe.
En el lado opuesto del espectro político, los más conservadores aducen que la condena forma parte de un asalto al gobierno de Bush en general y al vicepresidente Cheney en particular.
Los argumentos oficiales no convencieron a los líderes demócratas, que acusaron al jefe de Estado de eximir «a los suyos» y de ponerse por encima de la ley.
La senadora demócrata por Nueva York y aspirante a la presidencia, Hillary Clinton, señaló, tras conocer la noticia, que «esta reducción de la pena envía la señal clara de que en esta administración el amiguismo y la ideología están por encima de la Justicia».
Algunos de los diarios más influyentes del país como «The New York Times» y «The Washington Post» también criticaron la benevolencia de Bush, aunque tampoco faltó quien abogue por el perdón total a Libby, como el influyente diario financiero «The Wall Street Journal».




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