12 de febrero 2008 - 00:00

Por qué perdió el plebiscito

El periodista venezolano Alfredo Maldonado, observador que se presume neutral sobre el gobierno de Hugo Chávez, opinó que el presidente de su país pudo ganar el plebiscito constitucional si hubiera planteado una consulta artículo por artículo.
El periodista venezolano Alfredo Maldonado, observador que se presume neutral sobre el gobierno de Hugo Chávez, opinó que el presidente de su país pudo ganar el plebiscito constitucional si hubiera planteado una consulta artículo por artículo.
Caracas - En Venezuela no existe el término medio. Todo se mide contrastando opuestos: ricos y pobres, mar y montaña, selva y llanos. Y chavistas o antichavistas. En un país que se ha caracterizado por estar políticamente polarizado desde siempre, pocos pueden mantener la sangre fría y ser asépticos al momento de hacer un análisis de Hugo Chávez Frías y sus nueve años en el poder. En esta entrevista con Ambito Financiero, el periodista y publicista venezolano Alfredo Maldonado, que no es precisamente un chavista, logra depurar, y sin que medren las pasiones, lo que significa el fenómeno Chávez.

Periodista: ¿Por qué Chávez pierde el plebiscito del 2 de diciembre pasado?

Alfredo Maldonado: Hugo Chávez -y él, no el chavismo- ganó una tras otra todas las elecciones que se han producido hasta ahora, y han sido diez, si no recuerdo mal. ¿Por qué pierde la consulta popular del 2D? Primero, porque lo que estaba en juego no era Chávez, sino una reforma constitucional. Esto permitió que aquellos seguidores suyos en desacuerdo con la propuesta votaran en contra sin tener el cargo de conciencia de que estaban descabezando a su líder. Segundo, porque esa propuesta fue tonta: no nació del análisis de lo que el pueblo quería, sino de necesidades personales de Chávez, como el derecho a reelección presidencial indefinida, algo que -se demostró una vez más- repugna a la mayoría de los venezolanos, chavistas incluidos.

P.: De no haberse incluido lo de la reelección, ¿cree que Chávez volvía a ganar?

A.M.: Una consulta artículo por artículo hubiera dejado mejores resultados de imagen de popularidad, porque muy posiblemente hubiese ganado el Sí en casi todos los artículos excepto en el de la reelección indefinida. Cometió el error de que la propuesta de reforma se votara en bloque -sólo a última hora aceptó que se votara en dos bloques-. Pero además la oposición puso en marcha una idea inteligente -sorprendente en ellos- de ir explicando al pueblo, a través de los medios y de actuaciones personales, cada una de las reformas propuestas a lo largo de dos meses. Así el electorado no fue abrumado por un extenso documento, sino que entendió cada una de sus partes detalladamente.

P.: ¿Entonces, puede decirse que el 2D marca el principio del cambio político en Venezuela?

A.M.: Sólo en el sentido de que en diciembre de 2007 no subió la votación de la oposición, sino que se redujo la votación chavista. Esa decisión de abstenerse, y el regreso de la votación oposicionista casi en pleno a las mesas electorales después de la absurda abstención de las elecciones parlamentarias de 2006, muestra un desbalance que, por primera vez, es desfavorable a Chávez.

Obviamente Chávez ha perdido emoción y esperanzas en el pueblo, en los sectores populares -en la clase media hace tiempo que las perdió-. Hasta diciembre pasado, más de 50% de la población electoral simplemente daba un voto de confianza a Chávez sin hacerse mayores preguntas. Esta vez los electores analizaron antes de tomar su decisión de voto, y al analizar vieron lo que les gustaba, pero también lo que les disgustaba, y lo que les disgustaba era mucho más importante que lo que les gustaba o no les importaba.

P.: Hoy, Venezuela tiene problemas de inflación y desabastecimiento, además de ineficiencia en los planes sociales, ¿cuál es el mayor pecado de Chávez?

A.M.: Una de las fallas más grandes es que como sólo los medios de comunicación opositores informan sobre los problemas, Chávez los rechaza y los tilda de vasallos del imperialismo norteamericano y de golpistas y hasta de traidores. Los dirigentes chavistas no se atreven a decirle verdades para no ser tachados de traidores ni de golpistas ni de vasallos del imperialismo, para no ser rechazados. El mayor pecado, como tú dices, es que alrededor de Chávez se ha ido fortaleciendo un vacío absoluto en el cual no hay sonido alguno, excepto su voz.

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