31 de agosto 2005 - 00:00

Prensa hizo cobertura polémica del huracán

Así quedó una calle de Biloxi tras el paso del ciclón Katrina. La zona afectada es una delas más densamente pobladas de EE.UU.
Así quedó una calle de Biloxi tras el paso del ciclón Katrina. La zona afectada es una de las más densamente pobladas de EE.UU.
San Francisco, EE.UU. (EFE, ANSA) - Con periodistas a los que se lleva el viento, toneladas de animaciones elaboradas con avanzada tecnología y dramáticos videos repetidos una y otra vez, los huracanes son uno de los grandes temas de las cadenas de televisión de EE.UU.

Es indudable que el huracán Katrina ha dejado un rastro de muerte y destrucción, pero su acción, por temible que sea, difícilmente se puede comparar con la del mortífero maremoto que abatió Asia a fines de diciembre del año pasado, causando la muerte de más de 200.000 personas.

Esto es, sin embargo, lo que hicieron las cadenas de televisión por cable de EE.UU. en sus emisiones del domingo, cuando vaticinaron una tragedia de dimensiones bíblicas y, entre otras cosas, el final de la ciudad de Nueva Orleans, que iba a desaparecer tragada por las aguas.

A las cadenas de televisión pareció no bastarles la amargura de la propia realidad y colocaron a sus reporteros en el ojo del huracán para que, a la angustia natural del momento, el televidente añada la de preguntarse por el bienestar del locutor que se agarra de las columnas para que no se lo lleve el viento.

• Especulaciones

A ello se suman los numerosos gráficos que adelantan la llegada del huracán como si se tratara de una gran bola de fuego que indefectiblemente va a arrasar medio planeta, los videos de rescates con una locución dramática, que se repiten una y otra vez, o las especulaciones más apocalípticas.

Tom Johnson
, profesor de Periodismo en la Universidad Estatal de San Francisco (SFSU) y veterano reportero, justificó la intensidad con que se siguió a Katrina por el número de personas afectadas en una de las zonas más pobladas del país.

El otro factor que podría explicar este dramatismo, señaló Johnson, se encuentra en la poderosa tecnología de que disponen hoy los meteorólogos para hacer predicciones en tiempo real y para elaborar sofisticados gráficos y animaciones. «Les gusta jugar con sus juguetes -dijo-. 'CNN' gastó mucho dinero en eso y ahora tiene que usarlo.»

El crítico de TV
Jonathan Storm señaló, por su parte, que a lo largo del fin de semana «se había calentado tanto la cuestión que es una sorpresa que el huracán no saltase a la categoría seis -el poder de los huracanes se mide en una escala que va de uno a cinco-».

Y, como
tras la tempestad no puede llegar la calma ( regla número uno de la televisión), las cadenas tenían ayer la vista puesta en historias de supervivientes, las posibilidades de que se extienda una ola de malaria o disentería y la lucha contra los elementos en las tareas de rescate.

En la cadena FOX, un reporterodesplazado a la zona explicaba ayer a la mañana su malestar al observar el alcance de la destrucción de Katrina, y lo comparaba con lo que había sentido cuando hubo de informar sobre Ruanda. Genocidio de Ruanda, maremoto de Asia, huracán Katrina:
todo vale lo mismo en el mundo de la televisión estadounidense.

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