20 de septiembre 2006 - 00:00

Preocupa suba de chavista en Ecuador

Quito (AFP, Reuters) - Merced a su sostenido crecimiento, el candidato presidencial izquierdista Rafael Correa, cercano al presidente venezolano Hugo Chávez, ya se ha colocado en un empate técnico con el socialista moderado León Roldós, introduciendo dramatismo en la campaña para las elecciones presidenciales del 15 de octubre en Ecuador.

Según un sondeo divulgado ayer, a 26 días de los comicios, Correa tiene 19% de intención de voto frente a 20% de Roldós, seguidos de la conservadora Cinthya Viteri (15%) y del magnate Alvaro Noboa (10%), informó la empresa Cedatos-Gallup.

«Los resultados señalan que se ha producido un empate técnico entre el abogado Roldós y el economista Correa, teniendo en cuenta que nuestro margen de error es de 3%», señaló Angel Córdova, presidente de la encuestadora.

Asimismo, los resultados permiten deducir una tendencia a la baja de Roldós y una proyección contraria de Correa, agregó.

Mientras, el porcentaje de indecisos se redujo de 55% a 49% en la última semana, precisó Córdova, un nivel aún muy elevado. Ninguno de los 13 candidatos inscriptos alcanzaría la mayoría absoluta, por lo que se requeriría una segunda vuelta -a efectuarse el 26 de noviembre- para escoger entre los dos candidatos más votados al sucesor del presidente Alfredo Palacio.

Detrás de los favoritos y con pocas opciones, aparecen Gilmar Gutiérrez -hermano del ex presidente Lucio Gutiérrez- (3%), el populista Fernando Rosero (2%) y el líder indígena Luis Macas (1%), señaló Cedatos-Gallup.

De 43 años, sin maquinaria política y con un discurso « antiestablishment», Correa se consolidó como la sorpresa de la campaña haciendo tambalear el favoritismo del ex vicepresidente Roldós, quien se presenta como «un político socialista sin matriz comunista».

Correa, ex ministro de Economía que se define como un « humanista cristiano y de izquierda», promete un fuerte giro político y económico a través de una Asamblea Constituyente, en una línea de abierta confrontación con los poderes establecidos, de la que no escapa Washington.

En los últimos 15 días Roldós y Correa elevaron el tono de la confrontación, aunque también han coincidido en su temor por un fraude en los comicios del 15 de octubre.

Roldós acusó a Correa, considerado el candidato de Chávez en Ecuador, de « fascista» y de querer «dinamitar el país» con sus propuestas de cambio.

Introduciendo un elemento más de intranquilidad a los mercados financieros y a las empresas, Correa aseguró que, de ser necesario, su eventual gobierno declarará una cesación de pagos de la deuda externa, desestimando lo que llamó reacción escandalosa de Wall Street.

«Lo digo claramente al país, como lo dije en Wall Street en una conferencia con los inversionistas que se escandalizaron: no excluimos una moratoria unilateral de así requerirlo las condiciones», afirmó Correa al canal Ecuavisa.

«La vida antes que la deuda, las necesidades del país antes que el bolsillo de los acreedores», sostuvo Correa, quien se presenta como un amigo de Chávez, aunque niega ser un partidario de sus políticas.

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