Roma - El ex oficial nazi Erich Priebke, condenado a cadena perpetua por su responsabilidad en los fusilamientos de 335 personas en las Fosas Ardeatinas (Roma, 1944), espera ser indultado y no se arrepiente de su actuación. «Para mí ese episodio fue una tragedia personal, pasé allí dos horas en trance y se me escaparon de la memoria porque era una cosa horrible-», dijo Priebke a una radio privada de Italia.«Después, entre nosotros, nunca más se habló, cada uno quiso olvidar lo más rápidamente posible. Ahora espero ser liberado para abrazar a mi esposa enferma en la Argentina. Por tal motivo, pido la gracia», afirmó a la emisora. Priebke, que tiene 90 años, justificó la matanza con el argumento de la obediencia debida. Priebke indicó que «un militar debe obedecer». El militar nazi fue condenado en Roma en 1996 luego de ser extraditado de la Argentina, donde residió durante varias décadas luego del fin de la Segunda Guerra Mundial.
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