«Por primera vez en la historia de este país, la agricultura será realmente una prioridad», se comprometió el ya designado ministro de Agricultura del futuro gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva, Roberto Rodrigues. «El gobierno asumirá la agricultura como llave del desarrollo» de Brasil y «estimulará las exportaciones agrícolas», afirmó el futuro ministro.
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Rodrigues reiteró que, a diferencia de otros ministros de Lula Da Silva, está a favor de los productos transgénicos. «¿Cómo Brasil va a competir con la Argentina si allá el transgénico es permitido?», se preguntó el futuro ministro, quien señaló que, «además de la cuestión científica, tenemos que mirar el mercado». Rodrigues no pertenece al Partido de los Trabajadores y en el tema de los transgénicos su posición contrasta con la de la futura ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, dirigente histórica del PT.
Rodrigues alertó también que es posible que «a fin del año que viene tengamos que importar maíz, que tendrá que venir de la Argentina o de los Estados Unidos».
Rodrigues es un empresario rural con estancias en San Pablo y otros dos estados brasileños, y ya ocupó el cargo de secretario de Agricultura y Abastecimiento del estado de San Pablo y formaba parte de un consejo consultivo encargado de autorizar los préstamos del banco estadual, el Banespa. Justamente por este cargo es que Rodrigues está acusado de supuesta falta de probidad administrativa a causa de un préstamo por 3.600.000 dólares concedido por un banco del estado de San Pablo a una empresa de calzados que estaba al borde de la quiebra.
Debido a una causa judicial que pesa sobre sus espaldas, Roberto Rodrigues tiene todos sus bienes bloqueados desde 1997 por una decisión de la Justicia brasileña. «Yo le avisé al presidente Lula. El presidente Lula respondió que no me debería preocupar por eso», dijo Rodrigues.
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