La Paz (EFE, ANSA, ASN) - Las ciudades bolivianas de El Alto, vecina a La Paz, y Santa Cruz de la Sierra serán epicentro desde hoy de protestas para «obligar» al presidente Carlos Mesa a modificar políticas económicas o renunciar al cargo, que podrían hacer colapsar la actividad económica del país.
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La Federación de Juntas Vecinales de El Alto (FEJUVE) se mantiene inflexible en su exigencia de se expulse de Bolivia a una firma francesa que maneja la concesión de Aguas de Illimani, por considerar que incumplió el contrato que tiene desde 1997.
A su vez, dirigentes sindicales y sociales de El Alto y Santa-Cruz comparten el reclamo de que sea anulado el decreto que subió el precio de los carburantes entre 10% y 23 por ciento. En tanto, el Comité Cívico y cámaras empresariales cruceñas anunciaron un paro para mañana y el miércoles, en reclamo de una ley que permita la inversión privada en hidrocarburos.
El dirigente de los cocaleros y diputado de izquierda, Evo Morales, felicitó a los vecinos de El Alto «por su lucha contra Aguas del Illimani» y dijo que después «deben ser expulsadas las otras transnacionales que operan en Bolivia». El dirigente no descarta movilizar esta semana a campesinos de El Chapare. La ola de protestas anunciada incluye el bloqueo de caminos por la Federación de Mineros, la ocupación de tierras por el Movimiento Sin Tierra y una marcha de la Federación de Gremialistas (pequeños comerciantes) que puede colapsar La Paz con sus miles de afiliados. El presidente Mesa dio anoche un mensaje televisivo en momentos en que su gobierno se considera nuevamente inestable.
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