Colombia: Lucas Villa, el símbolo de las protestas pacíficas, fue baleado y está en condición crítica

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El estudiante universitario se encontraba en una manifestación con otros dos compañeros, quienes también recibieron impactos de bala. El alcalde de Pereira ofreció recompensa para dar con los atacantes. Hasta el momento hubo 24 muertos en contexto de protestas.

Tras recibir ocho impactos de bala en el cuello, cabeza, tórax y brazos, el estudiante Lucas Villa se debate entre la vida y la muerte, con pronóstico reservado y hoy es símbolo de la violencia desatada contra los civiles en las manifestaciones sociales en Colombia. Hasta el momento hubo 24 muertos en contexto de protestas.

Lucas se hallaba la noche del miércoles en el viaducto César Gaviria de Pereira, junto a otros jóvenes que habían participado de las protestas pacíficas y multitudinarias cuando se oyó una ráfaga de disparos, un automóvil que huía del lugar y la agitación entre las personas que grababan ese momento en sus móviles. En el lugar no había policías.

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El momento del ataque contra la manifestación en la que se encontraba Lucas Villa.

Las imágenes del ataque al estudiante de la Universidad Tecnológica de Pereira, juntos a dos compañeros más también heridos, quedó registrado en varios videos que rápidamente se vitalizaron en redes sociales. En videos también quedaron las imágenes de Lucas bailando en las protestas de los últimos nueve días, saludando de mano a los policías y gritando la frase que se volvió el lema de las manifestaciones en el país: "Nos están matando".

Martha Viviana de las Salas, tía del joven, aseguró que su pariente nunca participó de acciones violentas, las repudiaba y solía acudir con ánimo de fiesta y alegría a las marchas en Pereira (eje cafetero), porque buscaba un cambio social profundo para el país.

"Para quienes perpetraron este atentado deseo con todas las fuerzas de mi amor por mi sobrino que no vaya a quedar impune, que los responsables sean judicializados, que asuman las consecuencias de esos hechos, y que bajo ninguna circunstancia se vayan a replicar este tipo de atentados en contra de personas que estaban protestando de manera pacífica", reclamó de las Salas.

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Imágenes sensibles. Momentos posteriores el ataque, Villa yace en el suelo producto de los balazos recibidos.

El alcalde de Pereira, Carlos Maya, ofreció hoy una recompensa superior a los 10 mil dólares por información para atrapar a los asesinos. La respuesta del mandatario sonó destemplada, luego que días atrás pronunciara un discurso público que ha sido interpretado como violento.

"Vamos a convocar a todos los gremios de la ciudad y a los miembros de la seguridad privada para hacer un frente común junto a la policía y el ejército para recuperar el orden y la seguridad ciudadana. La ciudad de Pereira no se detiene y ni se detendrá y no la vamos dejar en manos de los violentos", espetó Maya.

Este jueves el mandatario regional negó que su mensaje fuera un llamado a las armas y aseguró que las mismas deben estar en poder del Estado.

Según la Defensoría del Pueblo, son 24 las víctimas que dejan hasta ahora las protestas, 23 de ellos civiles y un oficial de la policía.

Esa entidad, encargada de la defensa de los derechos humanos, aseguró que en al menos 11 casos los sospechosos de esas muertes son policías y que la mayoría de los crímenes se cometieron con armas de fuego.

Sin embargo, las cifras de muertes de la Defensoría son tímidas frente a los datos que llevan varias oenegés. El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) sostiene que entre el 28 de abril y el 4 de mayo han sido asesinadas 31 personas, 1.220 heridas y hay 87 desaparecidos.

Mientras que la oenegé Temblores tiene registradas 37 "víctimas de la violencia homicida por parte de la policía", 831 detenciones arbitrarias, 222 heridos, 22 casos de personas heridas en los ojos y 10 agresiones sexuales, todos hechos atribuidos a los uniformados.

El general Jorge Luis Vargas, dijo que su institución solo reconoce "fallos de las autoridades" en los casos que se les atribuyen y que las informaciones sobre violencia policiaca, que ha quedado registrada en decenas de videos subidos a redes sociales en los que incluso se ha visto a policías disparando, es "importante" y la "recibimos", pero deber ser "verificada".

El oficial aseguró que la policía colombiana es "transparente", pidió que también se tenga en cuenta la cifra de patrulleros heridos en las protestas y volvió sobre la versión en la que desde días atrás persiste el gobierno: la violencia la producen "vándalos" que obedecen a supuestas estructuras criminales que buscan desestabilizar el país.

En las manifestaciones de noviembre de 2019, un policía antimotines disparó y mató al joven Dilan Cruz, que había participado en una marcha pacífica en Bogotá. En septiembre de 2020 dos policías sometieron con pistolas eléctricas al abogado Javier Ordoñez, pese a sus súplicas y a no oponerse al arresto, poco después murió.

Esa muerte provocó la reacción y protestas de ciudadanos en Bogotá que fue respondida con disparos y represión por parte de policías; 13 personas murieron.

"Seguimos dando órdenes transparentes", aseguró Vargas a W Radio y advirtió que "la policía no puede omitir su trabajo y los colombianos no nos pueden de decir que dejemos de hacer lo que nos corresponde cuando se está cometiendo un delito".

"Condenamos lo sucedido en Pereira con el joven Lucas Villa y sus compañeros mientras marchaban pacíficamente en el viaducto. @DirectorPolicia Vargas, tenemos que dar con el paradero de culpables y llevarlos ante la Justicia. No toleramos estos actos de violencia y los rechazamos", reclamó en Twitter el presidente, Iván Duque, quien a fuerza de reuniones busca apaciguar las protestas que su gobierno inició con una fallida reforma tributaria.

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