8 de enero 2013 - 23:24

"Punto y seguido" para un Chávez que no reasume por ahora

Finalmente prevaleció la tesis del "punto seguido" en el chavismo. Es la interpretación de la Constitución bolivariana por la que se le digita la tecla "borrar" al hiato previsto entre el tercer y cuarto mandato presidencial y se le impone, con un violento "pegar y copiar", una continuidad casi propia de Heráclito a la presidencia de Hugo Chávez en Venezuela. Y en ese "punto seguido", lo fundamental no es el texto (constitucional, claro) que se apega a "formalismos aparentes" (como el chavismo se dedicó a denominar durante esta semana al acto de jura presidencial del jueves 10 -que, por ahora, no habrá-). 

Lo fundamental en el chavismo, en estas horas y más que nunca, es "la voluntad popular". Y la voluntad popular, en la wikipedia chavista, además de ese 55% de votos obtenidos por el hoy postrado Chávez en las presidenciales del 7 de octubre, no es otra cosa que la re- reinterpretación a ultranza de todo mecanismo o encuadre institucional que haya sido fijado, explicitado, delimitado, por la Constitución bolivariana de 1999. Que hasta esta encrucijada del cáncer con la asunción presidencial era LA carta de navegación fundamental de la República Bolivariana de Venezuela. Pero que cuando le tocó la instancia de las incertidumbres sucesorias fue descendida a un plano bastante menor. "La voluntad popular está por encima de todo", dijo a esta periodista desde Caracas, Roberto Hernández, titular de CELARG y uno de los analistas con mayor presencia en los canales de TV controlados por el oficialismo. 

¿Y el "punto y aparte"? Será para otro texto. Quizás constitucional, o más probablemente para otro "disclaimer", como fue la carta que el vicepresidente en ejercicio de la presidencia, Nicolás Maduro, presentó en la tarde del martes 8 de enero ante la Asamblea Nacional. El comandante presidente no podrá hacerse presente en el acto de asunción del jueves 10, decía la carta firmada por Maduro. Así, punto seguido. O mejor, ¡continuidad de facto! Hasta tanto, quizás, el Supremo Tribunal de Justicia "juramente" -si cabe- al reelecto presidente. 

¿Y la legalidad? ¿Y la constitucionalidad? Es lo que viene reclamando la oposición. "Manda el soberano por sobre la Constitución", es la respuesta. Por ahora.

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