11 de agosto 2007 - 00:00

Recrudece la violencia en Irak: 58 muertos, entre ellos un gobernador

El gobernador y el jefe de la policía de Diwaniya, en el sur de Irak, murieron el sábado en un atentado con bomba contra el convoy en el que viajaban, anunciaron los servicios de seguridad y fuentes médicas.

"El hospital de Diwaniya recibió los cadáveres del gobernador y del jefe de la policía, al igual que los de tres guardaespaldas", dijo el doctor Hamid Gaatu, director del centro clínico de la ciudad, a 200 km al sur de Bagdad.

El gobernador local, Jalil Hamza, y el jefe de la policía, mayor general Jaled Hasan, murieron en un ataque contra su convoy, indicó por su parte un portavoz oficial que pidió guardar el anonimato.

Al menos 20 insurgentes murieron y otros 30 fueron detenidos en combates entre rebeldes y habitantes de la ciudad de Jalis, en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad, informaron fuentes del gobierno de la ciudad. En otras partes de Irak, fueron hallados 33 cuerpos con señales de tortura.

Odai Al Jadran, uno de los responsables de la administración local de Jalis, explicó que los enfrentamientos se desataron después de que decenas de insurgentes atacaran el barrio de Al Jueilas para convertirlo en su base de operaciones.

Miembros de las tribus de Jalis, secundados por agentes de seguridad iraquíes y estadounidenses, repelieron esta ofensiva y todavía mantienen enfrentamientos con los insurgentes, relacionados con el grupo denominado Estado Islámico de Irak, agregó la fuente.

Se desconoce si se han producido víctimas entre los habitantes de Jalis o entre los militares iraquíes y estadounidenses, añadió Jadran.

Jalis es una de los localidades más azotadas por los atentados de la insurgencia suní, y en fechas recientes los cabecillas tribales de la provincia se han reunido bajo lo que han llamado "Consejo de Salvación de Diyala".

Desde esta asamblea, han instado a la población a que se inscriba en la policía o el ejército para combatir a estos grupos, vinculados en muchos casos a la red Al Qaeda en Irak.

Según la fuente, los combates se desarrollan en los barrios de Al Dugma, Al Zirqanía y Al Nay.

Decenas de ciudadanos de Jalis han sido obligados a desplazarse de los lugares de los combates a otros más seguros, mientras que las tropas estadounidenses han trasladado en helicópteros a los insurgentes muertos y a los detenidos a sus bases en la ciudad de Baquba, capital de Diyala.

La policía halló 33 cadáveres con señales de tortura en distintos puntos de Irak, entre ellos en la ciudad de Al Jalis, en el norte, donde los habitantes protagonizan enfrentamientos con insurgentes.

Fuentes policiales iraquíes informaron de que ocho cadáveres son de personas que habían desaparecido en Al Jalis, y cuyas familias identificaron sus cuerpos.

Los cadáveres fueron hallados después de que soldados iraquíes obligaran a varios rebeldes a abandonar algunos pueblos cercanos a la ciudad, añadieron las fuentes.

En Baquba, capital de la provincia de Diyala, 400 kilómetros al norte de Bagdad, fuentes médicas informaron del hallazgo de otros ocho cuerpos, que han sido trasladados al depósito de cadáveres central de esa ciudad.

Las fuentes agregaron que cuatro de los cadáveres aparecieron en una carretera en el norte de Baquba, mientras que los otros cuatro fueron hallados en distintos barrios.

Esos cadáveres tienen las manos atadas, además de que muestran impactos de balas, según las fuentes.

En la provincia de Salahedín, al norte de la capital, los ciudadanos encontraron una fosa común que contiene cuatro cadáveres de jóvenes, que habían sido secuestrados el viernes cuando regresaban de Bagdad a sus casas en la ciudad de Duyail.

Se informó también el hallazgo de trece cadáveres en distintos barrios de Bagdad, por lo que el número de cuerpos encontrados en las últimas 24 horas alcanza ya los 33.

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