Régimen sirio controla distrito símbolo de la revuelta en Homs
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Baba Amro sufrió semanas de bombardeos, disparos de francotiradores y privaciones.
En tanto, la periodista francesa Edith Bouvier llegó al Líbano desde la ciudad de Homs, donde se encontraba cuando fue herida en un bombardeo que se cobró la vida de la veterana corresponsal de guerra estadounidense Marie Colvin y del fotógrafo francés Remi Ochlik el 22 de febrero.
Bouvier llegó al Líbano junto a su compatriota y fotógrafo William Daniels. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, indicó que ambos estaban a salvo en Líbano y que la periodista volvería a su país en un avión del Gobierno.
Según videos publicados en internet horas después, Colvin y Ochlik fueron enterrados en Homs días después de su muerte.
Un hombre que aparece en los videos muestra dos cuerpos envueltos en mortajas blancas, identificados con sus nombres, y explica que fueron enterrados debido a que como la ciudad no tenía electricidad los cadáveres ya no podían ser preservados.
La agencia estatal siria informó más tarde el jueves que las autoridades habían hallado los cuerpos de Colvin y Ochlik y que serían trasladados a Damasco para realizarles exámenes de ADN y luego entregados a las embajadas de Polonia y Francia.
El drama en Homs no provocó ningún comentario inmediato de funcionarios sirios o la prensa estatal, pero Taleb Ibrahim, un analista cercano al Gobierno, dijo que la operación militar en la ciudad "quebró el núcleo de los grupos armados".
El portavoz de la Cruz Roja Hicham Hassan dijo que "la Media Luna Roja siria y el CICR recibieron el visto bueno de las autoridades para ir a Baba Amro mañana, viernes, para llevar la asistencia tan necesaria como alimentos y suministros médicos y realizar operaciones de evacuación".
Las autoridades sirias también dieron al CICR "señales positivas" sobre el llamamiento del organismo a ambos bandos para implementar un cese al fuego diario de dos horas para entregar ayuda, añadió Hassan.
"Es más urgente que nunca implementar esta iniciativa de un cese al fuego humanitario con el menor atraso posible, pues la situación humanitaria está empeorando", agregó.
Estaba previsto que camiones de ayuda humanitaria del CICR viajaran desde Damasco a Homs el jueves, pero la nieve impidió que llegaran a la ciudad, ubicada a 160 kilómetros al norte de la capital, explicó el portavoz.
En las últimas semanas, se pudo distribuir ayuda en varias partes de Homs, excepto en Baba Amro.
"Es el comienzo de la victoria final de Siria sobre la conspiración qatarí, saudí, francesa, estadounidense y sionista contra Siria", declaró al canal al-Manar, dirigido por el grupo libanés Hezbollah.
Cientos de civiles murieron en Homs el mes pasado, según los activistas. Muchos de los heridos han recibido sólo tratamientos rudimentarios en hospitales de campaña improvisados.
El comandante del Ejército de Siria Libre, Riad al Asad, dijo que la lucha contra Asad seguirá hasta que el presidente sea derrocado.
"Ha habido una retirada táctica", explicó Asad, que está basado en Turquía, a la cadena Al Jazeera. "El Ejército Libre se ha ido de Baba Amro por los actos brutales del régimen contra los civiles", agregó.
La nieve cubría Homs, lo que también empeoraba las condiciones para los civiles, dijeron activistas.
Según la oposición, la ciudad está en una situación desesperada, sin energía ni servicio telefónico y el agua, el combustible y la comida también escasean.
Ayham Kamel, analista de Oriente Medio del Eurasia Group, una consultora de riesgo político, dijo que si se confirma la caída de Baba Amro, sería un severo revés para los enemigos de Asad."Eso envía un fuerte mensaje a la oposición de que el Ejército tiene una amplia fuerza para dominar en el terreno", señaló.
"Baba Amro era una base significativa para los rebeldes (...) un corazón para las transferencias de armas y la organización. Era una base en Siria donde la oposición tenía un control pleno", añadió.
Naciones Unidas afirma que las fuerzas de seguridad de Al Asad han acabado con la vida de más de 7.500 civiles desde el comienzo de la revuelta en marzo del 2011.
El Gobierno sirio indicó en diciembre que "terroristas armados" mataron a más de 2.000 soldados y policías durante el levantamiento.




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