Renunció el jefe de Gabinete de Dilma por acusaciones de corrupción
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Antonio Palocci.
El diario Folha de San Pablo, que había hecho la primera denuncia sobre Palocci, publicó que en apenas el 2010, mientras Palocci fue jefe de la campaña proselitista de Rousseff, su consultora Projeto había logrado ingresos por poco más de 12 millones de dólares.
De ese total, la mitad fue obtenido en los dos últimos meses del año, cuando ya las urnas le habían dado el triunfo a Rousseff, que asumiría el 1 de enero.
El viernes pasado, el ahora ex ministro habló por primera vez sobre el tema en entrevistas a la TV Globo y al propio diario Folha, pero argumentó que un acuerdo de confidencialidad le impedía dar detalles sobre los ingresos y sus clientes, aunque remarcó que nunca cometió irregularidades.
Palocci dijo entonces que su empresa prestaba servicios de consultoría económico-financiera a grupos privados y aseguró que jamás realizó gestiones junto al poder público para beneficiar a sus clientes.
Pese a ello, el exfuncionario parecía haber perdido el respaldo de los partidos aliados del gobierno y de parte del propio PT, a lo que se sumó hoy Fuerza Sindical, la segunda central obrera del país, que también reclamaba su salida.
El caso había impulsado la intervención de Lula Da Silva, quien se reunió con Rousseff y actuó como contenedor para algunos sectores disconformes. Anoche, el exmandatario buscó despegar de la cuestión, a la que consideró "una cuestión personal de Dilma", en la que él no tenía nada que ver.
El Supremo Tribunal Federal (STF), que juzgó el caso, confirmó la violación ilegal del secreto bancario de Costa, pero evaluó que no había pruebas suficientes para condenar a Palocci como autor del delito. Igual, el ministro debió dejar la cartera.



