25 de agosto 2003 - 00:00

Ruandeses eligieron presidente en primeras elecciones multipartidarias

Un clima sin disturbios y un alto porcentaje de votantes caracterizaron hoy las primeras elecciones presidenciales de Ruanda desde 1994 -tras la matanza de un millón de personas de las etnias tutsi y hutu- que parecen ratificar a Paul Kagame en el gobierno.
   
Según la Comisión electoral nacional, más del 80 por ciento de los votantes sufragó para elegir al nuevo mandatario, en un clima sin incidentes, pese a la tensión creciente de los días previos, y ante la presencia de 1.900 observadores, 350 de los cuales de origen extranjero.
   
El porcentaje de votantes es aún mayor en la capital del país africano, Kingali.
   
Aunque todavía se desconocen datos parciales del escrutinio, las estimaciones previas a la jornada electoral señalaron al actual presidente Paul Kagame como el favorito.
   
Un asesor de gobierno anunció para hoy una "velada electoral" con los seguidores del Frente Patriótico Ruandés (FPR) en el estadio capitalino.
  
"Habrá una velada electoral con los militantes del FPR en el gran estadio Amahoro y el presidente Kagame estará", anunció Guillaume Albert, asesor en Comunicaciones del gobierno ruandés.

Los otros dos candidatos -Faustin Twagiramungu y Jean Nayinzira- se ubicaban considerablemente detrás de Kagame y sus respectivas campañas electorales tuvieron bajo perfil, comparada con la faraónica del mandatario.
   
Todo parece indicar que el "hombre fuerte" de 46 años, un tutsi que en 1994 entró a la capital del país para poner fin al genocidio cometido por la mayoría hutu, seguirá en el poder.
   
Las elecciones presidenciales de hoy en la ex colonia belga fueron las más pluralistas desde la independencia de 1962.
   
"Nuestro país dio un gran paso hacia la democracia y los ruandeses, yo incluido, están felices por haber sido capaces de hacerlo", dijo Kagame al emitir su voto.

Según varios analistas, todavía no se puede hablar de democracia plenamente en Ruanda.
   
"Se necesitaría la presencia de la oposición, pero acá no hay oposición", según dijo a la cadena BBC Nellie Maes, un diputado belga del Parlamento europeo que integra el plantel de observadores.
   
El presidente saliente -en el cargo desde 2000 pero con roles decisivos en gobiernos de transición desde 1994- basó toda su campaña en la superación de las divisiones entre las dos etnias del país del centro de Africa.
   
"Un ruandés no es un hutu o un tutsi. Es un ruandés y punto", fue uno de sus lemas de campaña.
   
Pero el mismo argumento -según críticos y observadores- sirvió a Kagame para restar espacio a los otros políticos, sobre todo al principal opositor y ex primer ministro hutu Twagiramungu.

Twagiramungu se quejó el domingo del arresto de 12 de sus seguidores, bajo la acusación de planificar desórdenes.
   
El apoyo del cual goza Kagame se debe sobre todo a una cierta mejoría de la seguridad en el país y a los buenos resultados económicos de su gobierno.
   
Ruanda cuenta con una población de 8,2 millones de habitantes, de los cuales el 45 por ciento tiene menos de 15 años y el 60 por ciento del total vive con menos de un dólar diario.

Dejá tu comentario

Te puede interesar