Rumsfeld: costo de posguerra en Irak es una incógnita
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En una intervención ante el Club Nacional de Prensa de Washington, Rumsfeld reconoció que no se puede hacer una predicción exacta sobre cuánto dinero más deberá destinar EEUU para sostener su invasión de Irak y cuánto tiempo permanecerán las tropas en el país.
Sobre la estancia de las tropas estadounidenses en territorio iraquí, que diversos mandos militares estadounidenses han fijado en un mínimo de tres años, el jefe del Pentágono reiteró que "las tropas estarán el tiempo que sea necesario y ni un día más".
"No tenemos interés en estar ocupando un país", añadió Rumsfeld, quien aseguró que no se incrementará la presencia militar de EEUU en Irak -de unos 130.000 soldados en estos momentos-, sino que se trabajará para que los iraquíes se hagan cargo de la seguridad.
Rumsfeld rechazó de plano las críticas al plan del Gobierno del presidente George W. Bush para la posguerra y dijo que el único fallo fue "no darnos cuenta de lo devastador que fue el régimen (de Sadam Husein) en el manejo de las infraestructuras iraquíes".
También respondió a las críticas por la incapacidad para dar con los supuestos arsenales de destrucción masiva y aseguró que "los encontraremos", aunque evitó hablar de armas y dijo que "hallaremos las evidencias de que había programas" químicos y biológicos.
Por contra, afirmó que se evitó una catástrofe humanitaria, que se impidió la voladura de las presas para provocar inundaciones y que se protegieron con rapidez y eficacia los pozos petrolíferos.
En su interpretación positiva de la situación en Irak, señaló también que los ataques que sufren los soldados estadounidenses "se han reducido a una media de unos 15 diarios, no duran más que 2 o 3 minutos y en ellos participan un número muy reducido de personas".
Rumsfeld atribuyó los ataques a terroristas, miembros del partido Baaz y soldados y milicianos que rehuyeron el combate cuando las tropas aliadas llegaron al centro de Irak, así como "a los miles de delincuentes que Sadam dejó salir a la calle" antes de la guerra.
El secretario de Defensa se mostró escéptico acerca de que la posible aprobación en la ONU de una resolución sobre la reconstrucción y democratización de Irak suponga el envío de más soldados de otros países, pero consideró la iniciativa "una buena cosa".
"Al menos ayudará a algunos países a sentirse más cómodos al formar parte de una operación internacional", manifestó.
Varias personas opuestas a la guerra en Irak interrumpieron al secretario de Defensa al inicio de su intervención con una pancarta que decía "Manos Ensangrentadas" y corearon eslóganes como "Manda alas tropas de regreso" y "*A cuántos niños has matado hoy?".
Fueron violentamente desalojadas por el personal de seguridad y abucheadas por algunos asistentes.



