1 de diciembre 2004 - 00:00

Rusia juega su sueño imperial

Rusia se sabe ex potencia, pero aún no se admite como tal. Mantiene una esperanza imperialista, casi zarista, infundada, basada en un pasado autoritario bajo el régimen soviético. Busca desesperadamente rehacerse con el control de sus riquezas naturales y de las riquezas de las ex repúblicas, ahora nuevos países independientes. Esas riquezas fueron en general malvendidas a mafias económicas que se hicieron con el control de las principales petroleras del Cáucaso a precios irrisorios.

También Rusia aspira a ser el astro alrededor del que giren sus otrora satélites, hoy devenidos en dictaduras férreas más propensas a virar sus ojos -y fundamentalmente sus bolsillos-a Occidente o a China, que a esperar por el advenimiento de la ex madre patria.

Ucrania es parte de la discusión
. Con lazos históricos con Rusia, este país que se debate entre integrarse a Europa o seguir con la mirada puesta en Oriente es fundamental para las pretensiones que aún mantiene Vladimir Putin. Junto con Bielorrusia, Ucrania forma la alianza estratégica militar que le permite a Rusia seguir siendo la frontera de Europa por Occidente y de Asia por Oriente, manteniendo -a pesar de su decadencia económicauna preponderancia geoestratégica indiscutible. Tampoco hay que olvidar que Ucrania ha sido beneficiado con la herencia nuclear soviética, y aunque haya eliminado las armas, aún conserva en funcionamiento un reactor atómico que reemplazó al de Chernobyl.

• Apuro

Acostumbrada a que Occidente dejara de lado su radio de acción, Rusia se apresuró a decretar el triunfo oficialista en los últimos comicios ucranianos. Sin embargo, esta vez Occidente, y sobre todo la Europa ampliada, volvió su vista hacia el Este y vislumbró un posible conflicto en las puertas de la Unión.

Media Ucrania quiere seguir atada a Rusia y la otra mitad quiere volverse hacia Europa. Lo que nunca ocurrió -hablar de secesión-ahora ocurre. Pero es descabellado pensar en la división de un país sólo por sus tendencias hacia la globalización y la integración.

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