Moscú - Rusia afirmó ayer haber realizado con éxito el primer ensayo del misil balístico intercontinental Sarmat, un arma de nueva generación con capacidad nuclear y muy largo alcance que, según el presidente Vladímir Putin, es “capaz de derrotar todos los sistemas antiaéreos modernos” y de representar una advertencia a los enemigos de su país.
Rusia probó un supermisil con capacidad nuclear mientras afianza su ofensiva en Ucrania
El presidente Vladímir Putin dijo que el arma, capaz de eludir todos los sistemas antiaéreos modernos, hará "reflexionar" a quienes amenazan su país con una "retórica desenfrenada".
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El presidente de Rusia, Vladímir Putin.
“Se trata de un arma única, que reforzará el potencial militar de nuestras fuerzas armadas, garantizará la seguridad de Rusia frente a las amenazas externas y hará reflexionar dos veces a quienes amenazan a nuestro país con una retórica desenfrenada y agresiva”, sostuvo el mandatario al hacer el anuncio de la prueba por televisión.
Putin precisó que “en la creación del Sarmat solo se utilizaron ensamblajes, componentes y piezas de producción nacional” y que el misil pesado de quinta generación es capaz de “derrotar todos los sistemas antiaéreos modernos”.
Esta arma forma parte de una serie de otros misiles presentados en 2018 como “invisibles” por Putin, entre ellos los hipersónicos Kinjal y Avangard. En marzo, Moscú aseguró haber utilizado el Kinjal por primera vez contra objetivos en Ucrania.
El Sarmat, con un peso de más de 200 toneladas, logra en teoría mejores resultados que su predecesor, el misil Voevoda de 11.000 km de alcance.
Objetivos
En 2019, Putin dijo que el Sarmat no tenía “prácticamente ningún límite de alcance” y era capaz de “apuntar objetivos a través de los polos norte y sur”.
En paralelo el Kremlin mantenía su presión militar en el este de Ucrania. Las fuerzas rusas anunciaron que tomarán hoy la planta siderúrgica de Mariúpol, el último bastión principal de la resistencia ucraniana en la ciudad asediada, después de que Kiev propuso conversaciones sobre la evacuación de las tropas y los civiles.
Mariúpol sería la mayor ciudad tomada por Rusia desde que invadió Ucrania hace ocho semanas, en un ataque que ha durado más de lo que algunos analistas militares esperaban, ha hecho huir a más de cinco millones de personas al extranjero y ha convertido pueblos y ciudades en escombros.
“Antes de la hora de comer, o después de comer, Azovstal estará completamente bajo el control de las fuerzas de la Federación Rusa”, dijo Ramzan Kadyrov, el jefe de la república rusa de Chechenia, cuyas fuerzas han estado luchando en Ucrania, al referirse a la planta siderúrgica.



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