Se agrava posguerra en Irak: 43 muertos en atentados
Como si la verdadera guerra para los iraquíes estuviese recién comenzando, la resistencia contra las fuerzas norteamericanas llegó ayer a un pico de tensión. En uno de los días más violentos desde la caída de Saddam Hussein, al menos 43 personas murieron (entre ellas, un soldado estadounidense) y más de 200 resultaron heridas en ese país, luego de una sucesión de cinco atentados contra la sede de la Cruz Roja y cuatro comisarías de Bagdad. Los hechos se produjeron pocas horas después del ataque con misiles sobre un hotel en Bagdad en el que se alojaba el no 2 de Defensa de EE.UU., Paul Wolfowitz. El presidente George W. Bush dijo que los ataques demuestran que la resistencia iraquí está «desesperada» por los progresos que, según él, están logrando las fuerzas de la coalición para estabilizar y democratizar el país, a la vez que reiteró que los soldados estadounidenses permanecerán en Irak. Sin embargo, la situación para las fuerzas norteamericanas no parece tan favorable. La confusión es tal que los jefes militares norteamericanos en Irak daban ayer versiones contradictorias sobre las formas y consecuencias de los atentados que, al parecer, estuvieron perfectamente coordinados. Esto se agrava ya que las críticas internas en EE.UU. van en aumento y en Europa dos tercios de la población está en contra de la política de Bush, algo que puede mellar el apoyo de sus principales aliados. Por su parte, la Cruz Roja Internacional anunció que hoy comenzará a retirar a su personal extranjero del territorio iraquí pese al pedido del secretario de Estado, Colin Powell, para que no lo haga.
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En los atentados, un total de 43 personas murieron y 222 resultaron heridas, entre ellas dos niños y 19 mujeres.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, afirmó que los atentados demuestran que la resistencia iraquí a la ocupación norteamericana está «desesperada».
El general estadounidense Mark Hertling afirmó que las primeras pruebas indicaban que varios extranjeros estaban implicados en esos atentados.
«Hay indicios que muestran que seguramente esos ataques parecen ser obra de combatientes extranjeros. Estos ataques no son similares a los cometidos por los leales al antiguo régimen» de Saddam Hussein, dijo.
Por lo menos 12 personas murieron y 25 fueron heridas en el atentado contra la sede del CICR en Bagdad, según el hospital Ibn Al-Nafis. Se trata del primer atentado contra esta organización humanitaria desde 1980, cuando comenzó sus actividades en ese país.
Un agente de la sede del CICR indicó que se había utilizado una ambulancia en el ataque. «Aceleró a toda velocidad e intenté con mis brazos detenerla, pero chocó contra los bloques de hormigón situados delante del edificio», dijo Sabah Ali Ihsan, agregando que «el conductor murió».
• Explosión
En el nordeste de Bagdad, al menos ocho personas murieron en una explosión ocurrida cerca de una estación de vigilancia, dijo un policía militar. «Hay ocho muertos y varios heridos», dijo el sargento Mike Toole, hablando en el lugar del ataque, en el distrito de Shaab.
Trabajadores de un hospital dijeron que al menos 15 personas perecieron en ataques a estaciones de policía en el distrito de Khadra, en el oeste, y en el distrito de Baya, en el suroeste de Bagdad, donde el soldado estadounidense también murió. Charcos de sangre teñían el piso del hospital.
El CICR recortó su personal de 100 a 30 después de que en agosto el cuartel general de las Naciones Unidas en Bagdad fuera blanco de un ataque suicida en el que murieron 22 personas, incluido el enviado especial de la ONU para Irak, el brasileño Sergio Vieira de Mello.
El delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Irak, Pierre Gassmann, anunció ayer que la organización retirará a su personal extranjero en ese país, a raíz de los atentados.
«A partir de mañana, empezaremos a repatriar a los colaboradores internacionales y veremos cómo seguimos aportando nuestra ayuda con nuestros trabajadores iraquíes», dijo Gassmann.
En total, cuatro comisarías fueron blanco de atentados. Dos de ellos fueron perpetrados a las 08.30 (hora local) (05h30 GMT) contra las comisarías de Al-Elam (en el sector de Al-Bayaa) y Dora. A las 08.55 (local) tuvo lugar el atentado contra la comisaría de Al-Chaab y a las 09.15 (local) otro contra la de Al-Jadra.
El domingo un ataque con cohetes contra el hotel Al-Rachid, donde se alojaba el número dos del Pentágono Paul Wolfowitz, que salió indemne, mató a un militar norteamericano e hirió a 17 personas.
El ejército estadounidense también anunció ayer que cuatro soldados habían muerto la víspera en diversos ataques. Además, cuatro civiles iraquíes murieron y otros cuatro resultaron heridos ayer al ser alcanzados por disparos de soldados estadounidenses efectuados después de que estallara una mina al paso de un convoy del ejército en la región de Falluja, a 50 km al oeste de Bagdad, indicaron fuentes médicas.



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