El encuentro sobre el que estaban todas las miradas fue el del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y del mandatario de Rusia, Vladimir Putin, ya que ambos líderes tienen posiciones desencontradas en cuanto a lo que está sucediendo en Medio Oriente. Si bien no llegaron a un entendimiento total, ambos países se comprometieron a hacer lo posible para que las partes involucradas negocien y lleguen a un tiempo de paz.